Desesperado, un enamorado escocés alquiló el viernes 11-D una moto acuática, pese a que nunca había pilotado una, con el objetivo de recorrer clandestinamente los 40 kilómetros de travesía.
Un escocés enamorado se compró una moto acuática para eludir el confinamiento, cruzó el mar embravecido de Irlanda y caminó horas para visitar a su novia, pero acabó en prisión por violar las restricciones contra la pandemia.
Según la BBC, Dale McLaughlan, un habitante de Ayrshire, en el sur de Escocia, conoció a su novia en septiembre cuando trabajaba como reparador de techos en la isla de Man, un territorio autónomo británico en el mar de Irlanda.
Al terminar el contrato el joven de 28 años volvió a casa y no había podido volver a ver a su novia porque la isla de Man, pese a su cercanía a Escocia, prohibió las visitas a los no residentes debido a la epidemia de covid-19.
Desesperado, el enamorado alquiló el pasado viernes una moto acuática, pese a que nunca había pilotado una, con el objetivo de recorrer clandestinamente los 40 kilómetros de travesía.
