El Tribunal Superior de Florida falló a favor de un hombre que argumentó que su novia rompió un acuerdo de compartir ganancias en la lotería después de que ella obtuvo un premio gordo: un millón de dólares.
Howard Browning afirmó que él y Lynn Anne Poirier acordaron en 1993 compartir cualquier premio de la lotería que pudieran ganar. Catorce años después, Poirier obtuvo un premio de un millón de dólares en el sorteo Firecracker Millionaire Raffle de la Lotería de Florida.
Ella se negó a dividir el premio con Browning; él la demandó.
La pareja rompió desde entonces; pero la corte determinó el jueves que si aún estaban involucrados románticamente cuando Poirier ganó, el acuerdo de 1993 era aún vigente.