Los juguetes, procedentes de China, contenían imanes que podían ser ingeridos por los pequeños.
Las aduanas de la ciudad francesa de Le Havre (noroeste) destruyeron 40.000 leones y perros de peluche, procedentes de China, porque no cumplían la normativa vigente, en especial con imanes peligrosos para los niños, informó el jueves 24-S la dirección general de aduanas.
Los peluches, que podían «provocar lesiones, incluso perforaciones intestinales muy graves», fueron destruidos el miércoles 23-S por «aplastamiento o incinerados». «Estos juguetes, analizados por el laboratorio de aduanas de Lille (norte) resultaron ser peligrosos», señaló la misma fuente.
«El informe de peritaje da cuenta de numerosas irregularidades y en especial de costuras tres veces menos resistentes a las tracciones que las normas vigentes, dejando escapar imanes cerca de cuatro veces más potentes que el máximo autorizado y de un tamaño que permite ser ingeridos por niños», precisa la dirección general de aduanas.
Los muñecos fueron interceptados «en agosto» provenientes de China «e iban destinados a una empresa con sede en la región parisina». Parte de los juguetes se envió para su análisis al laboratorio de Lille y el cargamento fue «bloqueado (en el puerto) a la espera de los resultados».