El impacto de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus ha tenido unas consecuencias devastadoras en la industria del turismo a nivel mundial. El covid ha puesto en jaque a todos los sectores de la sociedad y ha golpeado fuertemente
El impacto de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus ha tenido unas consecuencias devastadoras en la industria del turismo a nivel mundial.
El covid ha puesto en jaque a todos los sectores de la sociedad y ha golpeado fuertemente al turismo. Las empresas hosteleras y otras dedicadas a los servicios a visitantes, como las excursiones que se ofrecen en la maravillosa isla de Mallorca, han sufrido un paro en sus actividades sin precedentes en la historia reciente
El impacto de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus ha tenido unas consecuencias devastadoras en la industria del turismo a nivel mundial. Según el Barómetro de la Organización Mundial del Turismo (OMT), hasta mayo de 2020, el turismo internacional perdió nada menos que 300 millones de viajeros y un total de 272.600 millones de euros, marcando un hito jamás contemplado en el sector y triplicando las pérdidas de la crisis económica global del 2009. La destrucción de empleo en el turismo ha sido inevitable y se cuenta por millones.
Impacto del coronavirus en el turismo en España
España ha sido un país fuertemente castigado por la crisis del Covid19 en relación al turismo, ya que supone un importante porcentaje del PIB nacional. No en vano se trata de uno de los destinos turísticos preferidos en Europa, debido a su clima, la diversidad de paisajes, su rica cultura, gastronomía, arquitectura e infraestructura destinado a este campo productivo.
En 2020, la pandemia del COVID-19 ha traído la paralización de los vuelos, la restricción de los viajes por tierra y marítimos. Por otra parte, la caída de la variedad de tours así como en los arrendamientos de los alojamientos turísticos que se ofrecen por toda España, ha sido realmente estremecedora.
La isla de Mallorca, fuertemente afectada por la pandemia global
Uno de los destinos turísticos privilegiados en España son las islas con las que cuenta, con un inmejorable clima durante todo el año y con una amplia oferta cultural, gastronómica y náutica. De entre ellas, Mallorca siempre ha destacado sobre las demás y es una de las que más visitas recibe.
Por este motivo, ha sido la gran perjudicada de la crisis sanitaria que se está viviendo a nivel mundial. La pandemia del coronavirus ha marcado este 2020 y ha supuesto un punto y aparte en el turismo en Mallorca, una de las islas que más turistas recibe de toda Europa.
Tras perder la temporada de verano, el sector intenta recuperar la actividad. Son muchas las empresas que siguiera han abierto sus puertas en la temporada 2020, o que apenas han abierto unos meses. La empresa Click-mallorca (expertos en ) comentaba que han pasado meses sin recibir apenas visitantes a los que mostrarles los encantos de la isla, que pueden verse tras el enlace, y que no se espera una recuperación hasta mediados del 2021. Muchos hoteles siguen vacíos por las restricciones de la llegada de la nueva ola, que no da tregua para reactivar el sector. La recesión económica está siendo devastadora para la Isla y hay que inventar nuevas fórmulas para impulsar la economía.
Cambio de paradigma para el turismo de masas en Mallorca, ¿es posible?
De todas las crisis nacen nuevas oportunidades de cambio para que no volver a cometer los mismos errores. Muchas son las voces que se han alzado durante años para dirigir el turismo de la isla hacia un tipo mucho más sostenible, alejado de las masas. Ahora estas voces cogen más fuerza que nunca, y es que parece ser que esta situación se va prolongar mucho más de lo deseado. Además, la comunidad científica mantiene que las sociedades actuales, la deforestación, los continuos perjuicios hacia el medio ambiente y la globalización son los ambientes propicios para que estas crisis pandémicas se repitan de forma periódica. Una situación que ha mantenido y favorecido precisamente este turismo dirigido a grandes cantidades de público.
Los expertos en relación al turismo de masas en Mallorca hablan balearización. Se trata de un concepto en el que se produce un desarrollo sin control que solo busca las ganancias a corto plazo, sin tener en cuenta la sostenibilidad. Para entender estas palabras, tan solo hay que mirar las cifras, y es que mientras que la población local de la isla no alcanza el millón de habitantes, en los meses de verano recibe unos 11.8 millones de visitantes, tal y como ocurrió en la temporada estival en 2019.
Medidas para frenar la pandemia en la isla
En 2016, mucho antes de la llegada del coronavirus, se introdujo la llamada ecotasa, una ley contra el turismo de borrachera. Tras la pandemia, se tomaron duras decisiones que generaron una gran polémica, como la de cerrar las calles de fiesta más concurridas de la Isla.
Mallorca, en este sentido, parece estar haciendo bien las cosas y ha escapado de la dureza del coronavirus, ya que las cifras de contagios y muertos son inferiores que en otras regiones. Sin embargo, de lo que no puede escapare de la fuerte crisis económica que está dejando a su paso el covid19.
Tal vez una Isla más sostenible y menos masificada, un nuevo paradigma en el turismo en Mallorca, sea la clave para convertirse en un paraíso para todos aquellos viajeros que buscan tranquilidad, quedarse con la belleza, gastronomía y cultura de la mayor de las Baleares, y un tipo de turismo más sostenible y menos masificado.