La graciosa escena ocurrió en un zoológico de Bélgica.
Es una escena muy común en nuestras vidas: una madre que intenta lidiar con un niño cansado y llorón en un lugar público. Pero esta vez el berrinche no ocurrió en un centro comercial o supermercado, sino en el zoológico de Pairi Daiza, Bélgica.
Según el periódico Daily Mail, el pequeño orangután Berani, de tres años, no quería dejar de jugar cuando su mamá Sari lo llamó. Cuando mamá fue a buscarlo, el pequeño primate no se quiso mover y estalló en un berrinche.
En lugar de ceder a los caprichos del pequeño, Sari, en un gesto hábil y cariñoso, literalmente tomó el asunto en sus propias manos, agarró a su hijo y lo arrastró a un lugar diferente en la exhibición del zoológico.
El momento fue capturado por el fotógrafo Koen Hartkamp.