Sin batuta, ni frac, ni partitura el androide Alter 3, fue capaz de controlar el tiempo y el volumen del espectáculo.
Un director de orquesta sinfónica poco convencional se presentó en la ciudad de Sharajah, Emiratos Árabes Unidos, hecho que abre el camino para el uso de la inteligencia artificial ahora en la música, sumándose a otros campos como la ciencia.
Sin batuta, ni frac, ni partitura el androide Alter 3, fue capaz de controlar el tiempo y el volumen del espectáculo, poniendo a los músicos de la banda a prueba (ellos son humanos). Incluso, tiene la capacidad de cantar.
La presentación en vivo correspondió a la ópera Scary Beauty de Keiichiro Shibuya.
Keiichiro Shibuya, compositor musical de la obra, al ver estar nueva performance, señaló “que los robots y la inteligencia artificial se han puesto demasiado de moda, es como si todo tuviera que ver con robots o la IA. Pero lo importante, incluso si usas un robot o IA, es: ¿la creación ofrecerá una forma de arte sólida? La IA que existe por ahora no es completa. El foco de mi interés en este momento es lo que sucede cuando esta tecnología incompleta se une con el arte.”