Florida implementó un marco regulatorio para emisores de stablecoins de pago que operen en el estado, según un reporte de Wisevoter fechado el 1 de octubre de 2026. El esquema exige mantener reservas equivalentes al 100% de los tokens en circulación y publicar mensualmente detalles sobre la composición de esos activos.

Respaldo total y transparencia mensual

El marco exige que cada stablecoin de pago esté respaldada por activos líquidos, como valores del Tesoro de Estados Unidos, en una proporción de 1:1. El objetivo es reducir el riesgo de insolvencia y garantizar que los usuarios puedan canjear sus tokens por el valor declarado.

Las empresas fiduciarias elegibles deberán obtener aprobación estatal para operar y presentar informes mensuales detallados sobre sus reservas. Además, los directivos generales y financieros deberán certificar la exactitud de los datos reportados, lo que introduce responsabilidad legal para los ejecutivos.

Transición a supervisión federal para grandes emisores

El reporte destaca que los emisores que superen los USD $10.000 millones en circulación tendrán un plazo de 360 días para migrar a supervisión federal. Sin embargo, el documento no especifica qué organismo asumiría esta función ni cómo se implementaría el proceso.

El umbral busca diferenciar entre emisores de menor y mayor escala, aunque el texto no aclara si alguna empresa ya ha ajustado sus operaciones para evitar alcanzar este límite.

Alcance y limitaciones del marco

Aunque el esquema establece controles estatales sobre reservas y transparencia, el reporte no detalla el formato de los informes, el calendario exacto de presentación ni las consecuencias de una certificación incorrecta. Tampoco identifica emisores afectados ni aporta cifras sobre la cantidad de stablecoins que operan en Florida.

El marco, según Wisevoter, entrará en vigor el 1 de octubre de 2026, pero su impacto práctico dependerá de cómo las empresas cumplan con las obligaciones y de los detalles regulatorios que aún no se han precisado.