Chad Barraford, cofundador y desarrollador principal de Thorchain, rechazó la petición de Gracy Chen, directora ejecutiva de Bitget, para bloquear direcciones vinculadas a presuntos hackers norcoreanos que sustrajeron más de USD 388 millones en activos digitales. El debate expone el conflicto entre la respuesta a robos y el diseño de redes descentralizadas sin permisos.
La postura de Thorchain: neutralidad sobre censura
En declaraciones a Bitcoin.com News, Barraford explicó que Thorchain carece de una función para bloquear selectivamente una cartera y que esta ausencia es intencional. El desarrollador cuestionó que la atención se desplace desde las plataformas comprometidas hacia los protocolos utilizados para mover los fondos, y afirmó que la recuperación suele depender de los puntos donde las criptomonedas se conectan con el sistema financiero tradicional.
El cofundador defendió que la transparencia de las redes públicas facilita el rastreo de activos por parte de investigadores y observadores. Según su postura, esa visibilidad puede generar críticas a las DEX cuando aparecen en la ruta de fondos robados, aunque no implica que tengan herramientas para revertir o impede operaciones sospechosas de manera selectiva.
El costo de una red sin permisos
Barraford comparó la neutralidad de Thorchain con la de los mineros de Bitcoin o los validadores de Ethereum. Argumentó que una capa de intercambio entre cadenas debe evitar decisiones selectivas sobre quién puede usarla para mantener la confianza en su funcionamiento sin permisos.
Reconoció que esta postura tiene consecuencias: una red neutral puede ser utilizada por actores cuyas acciones sus operadores preferirían evitar. Sin embargo, consideró que este es un costo aceptable frente a la alternativa de otorgar a un grupo reducido la capacidad de decidir qué fondos pueden moverse.
El protocolo ya había enfrentado presión en 2025, cuando rechazó una solicitud de Bybit, respaldada por el FBI, para incluir en una lista negra direcciones vinculadas a ciberdelincuentes norcoreanos. Barraford insistió en que la arquitectura de Thorchain no está diseñada para alterar su carácter neutral.
Rastreo en cadena y puntos de control
Para Barraford, la recuperación de criptoactivos rara vez ocurre en la capa de intercambio descentralizado. Sostuvo que las posibilidades de intervención son más claras en los extremos del recorrido, cuando los activos llegan a una plataforma centralizada, una vía de salida a moneda fiduciaria o un punto regulado donde se requiere identificación para retirar fondos.
El cofundador destacó que las operaciones visibles en protocolos públicos permiten a los investigadores rastrear fondos, etiquetar direcciones y supervisar transacciones casi en tiempo real. En su visión, cerrar o restringir esas vías no impediría necesariamente los robos y podría dificultar la reconstrucción del recorrido del dinero.
La controversia refleja una tensión estructural en las finanzas descentralizadas: la apertura que permite operar sin autorización también limita la capacidad de discriminar transacciones. Thorchain mantiene su arquitectura pese a la presión de Bitget y otros actores, mientras la investigación y el rastreo dependen de la transparencia de la cadena y de los puntos de control externos.



