La firma poscuántica destaca por su tamaño y verificación, pero el estudio de Blockstream señala memoria alta, complejidad y estándares pendientes.
Blockstream Research ubica a Falcon-1024 entre las opciones más atractivas para futuras firmas resistentes a la computación cuántica en Bitcoin, pero aclara que todavía enfrenta obstáculos de memoria, implementación, compatibilidad con billeteras y estandarización.
Falcon-1024 reduce el tamaño frente a otras opciones
La evaluación de Blockstream Research, publicada el 6 de agosto de 2026, compara tres esquemas poscuánticos basados en retículas: Dilithium, Falcon y Hawk. En esa revisión, Falcon-1024 aparece como la propuesta más compacta, con clave pública y firma en 3.073 bytes, frente a los 5.261 bytes de Dilithium en Categoría 3.
El estudio también destaca su eficiencia de verificación. Ese punto importa porque cada nodo de Bitcoin debe comprobar las firmas de las transacciones, de modo que un proceso más rápido puede aliviar parte del costo de validar operaciones sin aumentar en exceso la carga de la red.
La comparación no convierte a Falcon en una solución lista para desplegar. Blockstream lo presenta como una posibilidad de largo plazo, no como un calendario de actualización ni como una recomendación para cambiar ahora las billeteras.
La memoria y la implementación siguen siendo el principal freno
La investigación señala que Falcon requiere alrededor de 90 KB para firmar, una exigencia que considera alta. A eso suma retos técnicos asociados con la aritmética de punto flotante, que complica construir una implementación correcta.
El problema no se limita al software. El informe advierte además que Falcon no ofrece soporte nativo para la derivación jerárquica determinista de claves, conocida como HD, una función usada por las billeteras para organizar la creación de direcciones y claves.
Por eso, el análisis insiste en que una firma pequeña no equivale automáticamente a un despliegue sencillo. La compatibilidad con billeteras, los recursos de memoria y la madurez del esquema siguen abiertos antes de pensar en una adopción más amplia.
SHRINCS avanza como vía paralela
Blockstream también trabaja en una alternativa basada en hashes llamada SHRINCS, que llegó a la fase de BIP borrador a finales de agosto de 2026. Un BIP, o propuesta de mejora de Bitcoin, abre un proceso de revisión pública, pero no implica aprobación ni activación automática en la red.
La empresa además informó una demostración de firma de transacciones resistente a la computación cuántica en la sidechain Liquid mediante una publicación de la empresa. Esa prueba se realizó en marzo de 2026 y usó SHRINCS con contratos inteligentes de Simplicity, fuera de la cadena principal de Bitcoin.
El estudio plantea una migración por etapas, condicionada a que maduren los estándares y se resuelvan los problemas de despliegue. Para quienes poseen o negocian BTC, el mensaje práctico es que el análisis no anuncia un cambio inmediato de la seguridad ni exige mover hoy sus fondos.
La propia investigación sostiene que no existe actualmente una máquina cuántica capaz de comprometer las firmas de Bitcoin. Aun así, el informe deja claro que incluso la opción más compacta entre las comparadas añadiría miles de bytes por clave pública y firma, un factor que podría tensionar el espacio de bloque y las comisiones si llegara una integración futura.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.