Celestia (TIA) cerró la jornada del 6 de noviembre de 2026 con una cotización de 0,4188579 dólares y una caída diaria reportada de 8,98%, aunque esa variación no encaja con el cambio de apenas -0,11% frente al cierre previo.
La ficha también muestra un volumen inferior al promedio de 30 días y varios indicadores técnicos en terreno débil, mientras el precio sigue por encima de la SMA-200, situada en 0,4025568 dólares.
Presión vendedora y señales débiles
La cotización se ubicó por debajo de las medias móviles simples de 7, 15, 30, 50 y 90 días, una señal de debilidad en el corto y mediano plazo. También quedó por debajo del VWAP intradía de 0,4323659 dólares.
El RSI de 38 y el estocástico de 8,1 apuntan a un mercado frágil, mientras el MACD aparece bajista. El ATR de 0,0434433 dólares y una volatilidad anualizada de 162,2% sugieren movimientos amplios.
La SMA-200 sigue como referencia, no como piso seguro
El precio permanece por encima de la SMA-200, ubicada en 0,4025568 dólares, y también por encima del nivel Fibonacci de 78,6% de los últimos 90 días, en 0,3927239 dólares. Esas marcas sirven como referencias técnicas, no como una garantía de soporte.
La capitalización reportada fue de 0,4143953 MMD de dólares y el token quedó 97,99% por debajo de su máximo histórico de 20,85 dólares, registrado el 10 de febrero de 2024.
La ficha no incluye datos de interés abierto, tasas de financiamiento, liquidaciones, comisiones de red ni actividad en cadena. Por eso, no permite atribuir la variación a un catalizador concreto.
Desfase entre el cambio diario y el cierre previo
El propio cuadro de datos muestra una diferencia entre el cambio diario reportado y el precio frente al cierre previo. Mientras el sistema marca -8,98%, la comparación entre 0,4188579 dólares y el cierre anterior de 0,4193036 dólares da una caída aproximada de 0,11%.
También aparecen referencias que no se reconcilian entre sí, como la apertura reportada de 0,4606885 dólares y un rango intradía rotulado entre 0,4161484 y 0,4191973 dólares. Esa dispersión obliga a leer las cifras con cautela.
No hay elementos en los datos aportados para sostener que un anuncio, una incidencia de red o un cambio regulatorio haya provocado el movimiento. La lectura más prudente es que TIA sigue bajo presión técnica y con volumen débil, a la espera de señales más claras de estabilización.



