El torrencial aguacero que cayó desde la madrugada de este viernes 12 de mayo pasó factura a las familias que viven en zonas de riesgo.
En la avenida 100 de Sabaneta, diagonal al Ivss, siete familias resultaron gravemente afectadas por el desbordamiento de la cañada Morillo, tres de ellas tuvieron pérdida total.
“No nos dio tiempo de nada. Al poco rato que comenzó a llover, la cañada pasó los más de tres metros del muro y se nos metió a las casas. El agua acabó con todo”, lamentó Darina Rondón, vecina del lugar.
Al igual que ella, Pedro Gómez temió por su vida. «El agua nos llegó hasta el cuello, estuvimos a punto de ahogarnos”, aseguró.
