El Gobierno de Venezuela se enfrentará a la disputa territorial que mantiene con Guyana ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por unos 160.000 kilómetros cuadrados al oeste del río Esequibo, con pruebas que asegura tener a favor y con el apoyo popular que espera obtener de la ciudadanía, a través de una consulta.
Desde abril, cuando la CIJ declaró que tiene jurisdicción para pronunciarse sobre esta pugna y rechazó los argumentos presentados por Venezuela, Nicolás Maduro empezó una cruzada sin precedentes que consiste en educar y sensibilizar sobre el tema a los venezolanos, incluidos los menores.
Acciones como campañas escolares y la consulta ciudadana son las herramientas que se suman a la documentación que prueba la potestad de Venezuela sobre la tierra en controversia, según dijo el diputado y abogado Hermann Escarrá.
La defensa del territorio, rico en petróleo y minerales, debe ser tratada como «una política de Estado» que convoque a la unidad nacional, no solo por las riquezas, sino por la relevancia de su fachada atlántica e importancia militar de la zona. Escarrá destacó que la controversia sobre el Esequibo es «el tema más importante de la política exterior venezolana en este momento».
Venezuela celebró la decisión de La Haya de declarar admisible su jurisdicción para pronunciarse sobre esta disputa, en tanto se admitió la revisión de «la conducta ilícita y fraudulenta del Reino Unido», un argumento que sostiene al rechazar el Laudo Arbitral de 1899, en el que los británicos acordaron someter a arbitraje internacional este conflicto.
En sus argumentos, Venezuela instó a Reino Unido «a dar la cara» por el «despojo» de la región del Esequibo y afirmó que el laudo, al que Guyana busca dar validez, se adoptó cuando este país «ni siquiera existía como República», ya que era una colonia británica.
Además de este argumento, Venezuela buscará apoyo con una consulta, aunque no está definido si será un referendo o una recolección de opiniones de diversos sectores. Escarrá aseguró que se evalúan las posibilidades y que la idea es preguntar a la ciudadanía sobre la «política de Estado» que debe adoptar Venezuela tras la decisión de la Corte.
Venezuela cuenta con «toda la capacidad» para recuperar este territorio que, según el abogado, le pertenece al Estado venezolano desde su conformación como Capitanía General de Venezuela en la época de la colonización española. Los venezolanos parecen haber hecho un pacto tácito en torno al tema, y opositores al Gobierno, académicos, especialistas, oenegés e instituciones del Estado se han unido en un solo grito: «El Esequibo es Venezuela».