En los primeros 20 días del 2014, la escasez de alimentos sigue golpeando cada vez más fuerte a los zulianos. “Mijo por acá pasó un ‘huracán’, no hay nada. No hay leche, no hay pollo. Esto es caótico, tienen que hacer algo porque ya no hay ni detergente para lavar la ropa y lo poquito que llega se lo llevan los bachaqueros”.
Así se expresó — muy molesta— Jacinta Perdomo, al salir de un supermercado en el sector La Lago, en Maracaibo, cuando no encontró los productos que desde comienzos de 2013 se han convertido en “los más buscados”, no solo en el Zulia sino en el resto del país.
Y es que conseguir los alimentos se ha vuelto un verdadero “víacrusis” que parece no tener solución. Saliendo con las manos enrojecidas por el peso de las bolsas, Johana Obo y María Tovar relataron las dificultades por llevar el pan a sus casas, en el sector El Marite.
Ambas se detienen y cuentan que llegaron al Abasto Bicentenario, ubicado en 5 de Julio a las 2:00 de la madrugada. Pero no eran las únicas. Ya tenían 88 personas por delante, esperando que abriera el establecimiento para comprar los productos regulados.
“Si hubiera más cajeros (las colas) caminaran más rápido. Lo malo es la ‘madrugadera’, tener que pasar la noche aquí, exponiendo a que te atraquen, pero esto lo hacemos una vez por semana para no tener que pagar más en otros sitios”, narró Obo, ocho horas después de hacer la cola con otras 500 personas. Fuera habían colas, aguardando su turno para pasar y llevarse los “combos” ya armados para agilizar las compras.
Dentro del local, el panorama era desolador. Cavas completamente vacías y usuarios “cazando” a los empleados despachadores de carne, esperando “si iban a sacar algo”. Al ver que los trabajadores colocaron bandejas de vísceras de pollo desistieron de hacer la fila.
Ningún producto regulado estaba al alcance de los clientes. En un reconocido supermercado de la calle 72, apenas cinco clientes salieron con dos envases de aceite y enseguida un enjambre humano arropó al mercado para llevarse el producto. “Sí, si hay. Veníte rápido”, decían algunos por teléfono.
Durante un recorrido por varios súper de la ciudad, PANORAMA constató las fallas en la reposición de productos. Lavaplatos, enjuagues para vestimentas, servilletas, papel higiénico y harina de trigo siguen siendo los grandes ausentes de los anaqueles. “Ahorita ando sin aceite y la azúcar que he visto la tienen en 25 bolívares cada paquete. Esto es deprimente, tener que agarrarse con los bachaqueros por unas bandejas de carne en un súper”, dijo Betsy Mavárez, residente del sector Veritas. Después de la resaca navideña, el ambiente es de escasez. Clientes expresaron su malestar por falta de detergentes, jabones de baño y crema dental.
“En un día visito cinco supermercados y nunca consigo lo que busco. Además de la comida no se consiguen desinfectantes y enjuagues para ropa”, aseguró Sofía Inciarte, ama de casa.
Al respecto, Andrés De Cándido, presidente de la Asociación de Supermercados del estado Zulia (Asuza), informó que el problema surge como todo los comienzos de año debido a vacaciones colectivas y la reactivación de compañías productoras de artículos.
“La mercancía va llegando, el problema es que los primeros (días) de enero presentamos escasez de varios productos y, lógicamente, esta semana empiezan las compañías a normalizarse.
El desabastecimiento se está convirtiendo más en un problema de extracción del producto, si bien es cierto que hay fallas, pero la situación es que la clientela se está volcando a comprar muchos productos en exceso por desconfianza. Productos han llegado esta semana y esperamos que las compañías empiecen a abastecer”, expresó el presidente de la asociación. Cataloga la situación como una “centrífuga” que no se acaba, en la que la existen acaparadores domésticos y contrabandistas de extracción.
Sobre esta situación, el presidente del Instituto Nacional de Estadística (INE), Elías Eljuri, afirmó ayer que la escasez de alimentos en Venezuela se debe al “acaparamiento doméstico, las compras nerviosas y el contrabando”.
Opina que para combatir este flagelo es necesario “derrotar el desarrollo de una política de consumismo”, basado en la conciencia ciudadana.
Se conoció que la directiva de Cavidea se reunirá con los demás sectores asociados para hacer un diagnóstico sobre el desabastecimiento en el país.