Oscuras y peligrosas, así están algunas calles y avenidas principales de Maracaibo. Las luminarias desaparecieron dejando las zonas muy tenebrosas, según denuncian los vecinos y transeúntes de estos sectores.
La primera de ellas es la circunvalación 1, cerca de los distribuidores de Socorro y Pomona. “La gente no se puede parar debajo de los puentes porque es un atraco seguro, y nadie se da cuenta, porque no se ve nada. No sabemos si es que los roban en las madrugadas”, contó Luis Martínez, comerciante.
Hay que recordar que a finales de noviembre del 2014, el Ministerio de Transporte Terrestre y Obras Públicas recuperó el alambrado público en 11 kilómetros que comprende la circunvalación 1 reponiendo unas 200 bombillas.
En la avenida 5 de Julio con Bella Vista también las luminarias “brillan por su ausencia”, denunció Marcos Jiménez, conductor del transporte público.
Sin embargo, no solamente son estas dos vías, sino que también se le suma la entrada de Ciudadela Faría, donde desde hace varios meses las luminarias están rotas o han sido hurtadas.
La misma situación muestra algunas zonas de la Vereda del Lago. La entrada está completamente oscura, así como el tramo situado a un lado de la URU. Las bombillas no están y otras se observan pero no prenden en las noches.
Vereda del Lago
“En algunos estacionamientos también hay mucha oscuridad, y cuando va caminando luego que uno pasa el parque de agua, frente a Polimaracaibo, también hay un trayecto bastante largo que no tiene iluminación”, contó Luisa Suárez, visitante del parque.
Las caminerías internas de la Vereda también están oscuras, significando un peligro para aquellos visitantes que necesiten caminar por allí.
Natalia Machado, presidenta del Servicio Autónomo Vereda del Lago, explicó que en el caso del parque desde hace 10 días comenzaron a trabajar con las luces de las 56 torres. “Se inició con una revisión, pero habían algunas que se debían cambiar, otras que estaban flojas y en hubo casos de breques que sustituir. Tuvimos un inconveniente porque no encontrábamos estos bombillos por su tamaño, pero ya los hallamos”.
Sin embargo, según algunos trabajadores el cableado subterráneo perdió ya su vida útil y debe ser cambiado. Esto produce constantes ‘bajones de electricidad’ quemando las bombillas.
En cuanto a las fallas de alumbrado en el resto de la ciudad, se intentó contacto con Corpoelec pero no fue posible la comunicación. La primera semana de febrero, Corpoelec junto con la Gobernación inició la sustitución de luminarias en la avenida El Milagro. En esa oportunidad, el diputado al Clez, Henry Ramírez, explicó este tipo de trabajos se iban a extender a otros sectores de Maracaibo, donde se iban a sustituir unas 50.000 mil luminarias.