Desde la Vereda del Lago, el parque La Marina o el Puente sobre el Lago son varios de los puntos en los que un fotógrafo con la paciencia y un lente educado puede capturar los prestigiosas imágenes que ofrece la ciudad de Maracaibo, que el pasado 8 de septiembre arribó a 486 años de historia.
No solo se trata de la abertura del diafragma o la velocidad del obturador, es esperar el momento adecuado en el que la capital zuliana posa para dejar una ilustración que despierta los sentimientos del marabino.
Andry Rodríguez, comunicador social y fotógrafo profesional, madruga en la Vereda de Lago o desde la ventana de su hogar, en el noveno piso de un edificio, para poder expresar con su cámara la “necesidad de tomar imágenes a Maracaibo”.

