Como un milagro fue recibida la lluvia caída en la Sierra de Perijá la noche de este miércoles, pues sirvió para controlar los incendios forestales que han venido expandiéndose entre la vegetación reseca de esta cadena montañosa que no escapó de los efectos de El Niño. Ingrid Dugarte, presidenta del Servicio 171 y responsable por la Gobernación de Zulia de coordinar las labores en la sierra, afirmó que la lluvia se prolongó aproximadamente por una hora. Se esperan algunas precipitaciones intermitentes en las próximas semanas.
Dugarte indicó que para el sábado pasado la mayoría de los focos estaban controlados, pero para el domingo la candela se volvió a propagar debido a la marcada sequía sobre la vegetación.
Para este viernes se espera que el helicóptero militar retome operaciones, tras suspenderlas a principios de semana por fallas. También se realizará una jornada integral en el Tukuko para llevar alimentos y atención médica a las comunidades de la zona, informó Dugarte.
El doctor Juvenal Mieres, director del ambulatorio rural tipo II del Tukuko celebró la lluvia y aseguró que por primera vez en semanas vuelven a respirar aire puro. «La sierra amaneció muy bonita. Respiramos tranquilidad. Estamos muy contentos por la lluvia y agradecidos porque sentimos que las oraciones fueron escuchadas», subrayó el médico a cuyo ambulatorio llegaban en promedio 60 casos diarios de niños con afecciones respiratorias causadas por el humo.
