Bill Gates ha reducido su presencia en la lista de las mayores fortunas del mundo, pero no por malas inversiones, sino por un plan que impulsa desde hace más de dos décadas: donar el 99% de su patrimonio a través de la fundación que creó junto a Melinda French Gates. Su decisión lo coloca entre varios grandes multimillonarios que han dicho que no dejarán toda su riqueza como herencia a sus hijos.
Una fortuna destinada a la filantropía
El fundador de Microsoft ha explicado que su riqueza no será su legado familiar. En una entrevista con la BBC, con motivo de la presentación de su libro Source Code: My Beginnings, reiteró que no dejará su fortuna completa a sus hijos. Aun así, señaló que ellos no quedarán desprotegidos.
“No lo serán”, dijo Gates al referirse a si sus hijos serán pobres. “En términos absolutos, les irá bien, pero en términos porcentuales no es una cifra gigantesca”.
Con una fortuna estimada en unos 103.900 millones de dólares, ese 1% que no iría a la filantropía representa alrededor de 1.030 millones de dólares.
La Fundación Gates y el dinero donado
Gates aseguró que la Fundación Bill y Melinda Gates llegaba a su 25 aniversario con una cifra acumulada de 110.900 millones de dólares destinados a proyectos filantrópicos en distintas partes del mundo. También afirmó que la organización había superado los 100.000 millones en donaciones y que aún conservaba recursos para seguir aportando.
Los datos públicos más recientes de la fundación señalan que había donado 90.000 millones de dólares y que contaba con un capital fiduciario de 110.900 millones. De ese monto donado, 63.900 millones habrían salido directamente de Gates, mientras que el resto corresponde a aportes de terceros.
Entre esos aportes destaca el de Warren Buffett, amigo cercano del empresario, quien desde 2006 ha destinado 47.900 millones de dólares a la fundación.
Otros multimillonarios que siguen el mismo camino
La decisión de Gates no es aislada. Otros milmillonarios también han expresado su intención de no transferir toda su fortuna a sus descendientes. Entre ellos figuran Warren Buffett, Mark Zuckerberg, Mick Jagger, Lauren Powell Jobs y Sting.
En ese grupo también aparecen Elon Musk, MacKenzie Scott y Sam Altman, este último el más reciente en comprometerse con ese enfoque. Todos forman parte de una corriente que entiende la riqueza como una responsabilidad social y no solo como un patrimonio familiar.
La idea de la responsabilidad sobre la riqueza
Gates dijo que esa visión estuvo influida por la filantropía de sus padres durante su infancia. Recordó, además, una frase de su madre: “La riqueza conlleva la responsabilidad de regalarla”.
Inspirado por esa enseñanza y por la filosofía de Chuck Feeney, Gates se alió con Warren Buffett para impulsar The Giving Pledge, una iniciativa en la que varias decenas de multimillonarios se han comprometido a donar al menos el 50% de su fortuna a fines filantrópicos.
Para Gates, ese compromiso forma parte de la manera en que entiende el éxito económico: una acumulación de riqueza que debe ir acompañada de un aporte a la sociedad que hizo posible ese patrimonio.