Venezolanos desesperados y cada vez más rescatistas extranjeros se apresuraban el viernes a buscar sobrevivientes atrapados bajo los escombros tras los dos terremotos que arrasaron partes de Caracas y sus alrededores, mientras crecía la frustración por la escasa ayuda y el número de muertos se acercaba a 1.000.
Equipos de rescate y ayuda humanitaria internacionales comenzaron a llegar el viernes, casi dos días después de que los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieran la zona a unos 160 km al oeste de Caracas.
El número oficial de víctimas mortales de los dos terremotos subió a 920, dijo el viernes el diputado Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional. El responsable de ayuda humanitaria de la ONU ofreció una cifra similar.
La Guaira quedó reducida a escombros
Testigos recorrieron carreteras agrietadas por los sismos y pasaron junto a decenas de edificios reducidos a escombros y metal retorcido. Algunas ruinas tenían los nombres de los edificios pintados con aerosol para ayudar a los rescatistas a identificar las ubicaciones.
El tráfico era denso en dirección a la región más afectada del estado venezolano de La Guaira, con vehículos oficiales, incluyendo camionetas que transportaban soldados. El Gobierno restringió desde el viernes por la noche el acceso a esa entidad, salvo para quienes contaran con una autorización expresa, con el argumento de organizar las labores de rescate.
La Guaira, una ciudad costera cerca de Caracas, fue la más afectada, con al menos 100 edificios, incluyendo rascacielos, reducidos a escombros.
Jennifer Palacios, de 25 años, disfrutaba del feriado nacional del miércoles con su familia en su casa, en el complejo residencial Hugo Chávez, de ocho torres. Poco después de salir a comprar refrescos, ocurrió el terremoto, sepultando a su hijo de seis años y a otros cinco familiares entre los escombros.
«Muy poco (la ayuda), es más de la comunidad, que está ayudando a sacar a los vivos»
Jennifer Palacios
Un nuevo sismo sorprendió a los venezolanos la tarde del viernes, en las costas del central estado Aragua, con magnitud, según EMSC.
Testigos vieron a personas en Catia del Mar, un pueblo de La Guaira, sacar papel higiénico, aceite de cocina, pan y otros artículos de una tienda dañada. Según lo que observaron, la policía, la Guardia Nacional y otros funcionarios no intervinieron en los saqueos, pero dirigían el tráfico hacia Caracas.
El presidente del parlamento, Jorge Rodríguez, instó el viernes a los ciudadanos a no llevar ayuda a La Guaira por su cuenta, sino entregarla a las autoridades, para mantener las carreteras despejadas para los vehículos de emergencia.
Delcy Rodríguez anunció el viernes que el estado de La Guaira sería «militarizado» para facilitar las labores de rescate y agradeció a las caravanas de voluntarios. Agregó que el Gobierno había distribuido 2.600 toneladas de alimentos.
Morón siguió sin electricidad mientras se reparaba la red
Morón, cerca del epicentro, seguía sin electricidad el viernes por la tarde, informó el jefe de bomberos local. Una interrupción en la línea de transmisión eléctrica estaba ralentizando los esfuerzos para restablecer el servicio completo en un puerto clave, una refinería y un complejo petroquímico.
El nivel de producción petrolera de Venezuela no se vio afectado por los sismos y se mantiene en 1,2 millones de barriles diarios, dijo la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, en una entrevista en la estatal radio RNV el viernes. Agregó que la distribución nacional de gas y combustible está garantizada mientras las autoridades evalúan los niveles de existencias.
«Estamos en condiciones normales de operación, todos nuestros pozos están activos, estamos produciendo», añadió Henao.
Rescatistas internacionales llegaron con drones, perros y buques
Equipos de rescate extranjeros, incluyendo algunos de países que se han opuesto a Venezuela durante décadas de aislamiento internacional, represión política y deterioro económico, comenzaron a llegar el jueves por la noche.
Un pequeño contingente de la República Dominicana fue el primero en llegar a La Guaira. Otros, como India y Suiza, enviaron equipos de rescate y suministros. México envió 250 militares de rescate, además de cinco perros y otros equipos. Más de 60 colombianos llegaron el viernes, junto con más de 180 rescatistas de un equipo salvadoreño de 300 personas, y casi 100 españoles.
En la zona de Los Corales, 50 rescatistas de El Salvador evaluaban los escombros de tres edificios de 10 pisos. El equipo que trabajaba en el complejo Coral Mar usó drones, escáneres térmicos y perros para averiguar si aún había supervivientes en el interior de las edificaciones.
Los rescatistas salvadoreños encontraron a una adolescente de 15 años junto a su mascota en el noveno piso de un edificio colapsado, dijo el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en su cuenta en X.
Estados Unidos anunció la movilización de 150 millones de dólares en ayuda y la flexibilización de las sanciones para facilitar la asistencia a los damnificados por el terremoto. El ejército estadounidense desplegó dos buques e informó que helicópteros y aviones apoyarían las operaciones de búsqueda y rescate.
Delcy Rodríguez dijo que sostuvo una reunión con representantes del Comando Norte y tuvo un intercambio de información con el mayor general Kevin Jarrard. Más tarde, dijo que recibió una llamada del presidente Donald Trump y de su secretario de Estado, Marco Rubio, quienes le ratificaron el respaldo de su administración tras los sismos.
El terremoto azotó a un país ya debilitado por décadas de inestabilidad económica y política que ha empobrecido a sus habitantes, provocado un éxodo migratorio de millones de personas y deteriorado la infraestructura básica y los servicios.
La ONU estimó que los daños directos ascienden a 6.700 millones de dólares, mientras que el corredor de reaseguros Guy Carpenter dijo que la diferencia entre las pérdidas económicas y las aseguradas probablemente sea «bastante grande».
