Venezuela y miles de rescatistas de todo el mundo apuraban este martes las últimas horas para encontrar sobrevivientes de los terremotos ocurridos hace casi una semana, en medio de una emergencia que acumula cerca de 2.000 personas muertas y miles de heridos atendidos en hospitales públicos en condiciones precarias.
La Guaira concentra los rescates más urgentes
Entre los hallazgos de las últimas horas destaca el rescate de un niño de tres años que fue salvado tras permanecer casi seis días atrapado en La Guaira, el estado más devastado por los sismos.
En esa misma región costera, un grupo de rescate acumulaba más de treinta horas trabajando para sacar a Hernán Gil, un venezolano bajo los escombros de un edificio en Catia La Mar que se mantiene con vida y recibe hidratación desde que fue localizado el domingo.
Su rescate se ha complicado porque permanece en la garita del sótano del edificio en el que trabajaba como vigilante.
En varias localidades de La Guaira, el silencio se ha vuelto una herramienta de búsqueda: los llamados a evitar cualquier ruido se extendieron para intentar detectar señales de vida entre las ruinas.
Hospitales, cementerios y refugios reflejan la magnitud del desastre
Médicos, rescatistas y militares venezolanos advierten que las posibilidades de hallar personas con vida disminuyen con el paso de las horas. El militar español Alberto Vázquez, integrante de la Unidad Militar de Emergencias desplegada en Venezuela desde el día 26, recordó que a partir de las 72 horas “descienden las probabilidades de encontrar” personas con vida, aunque “se sigue encontrando gente”.
Jorge Rodríguez indicó que 6.461 personas han sido rescatadas y que entre 13.400 y 13.500 lograron salir por sus propios medios o con ayuda de sus familiares en los primeros momentos de la emergencia.
Mientras tanto, en los hospitales de Caracas se atiende a la mayoría de los 10.571 heridos. Un pediatra del Hospital Miguel Pérez Carreño dijo que han recibido pacientes “en muy malas condiciones” y que “por lo menos un 60 % están amputados”, además de señalar que al menos treinta pacientes niños han llegado desde el miércoles.
El golpe también se siente en cementerios y crematorios de la capital. Un trabajador del cementerio del Este de Caracas dijo que las cifras diarias de entierros y cremaciones se han mantenido elevadas y que las cavas están llenas.
La emergencia humanitaria incluye además a miles de personas que se quedaron sin vivienda, de forma temporal o definitiva, y que duermen a la intemperie.
La ONU prevé asistir a medio millón de personas en refugios instalados tras los terremotos, según estimó la directora del Programa Mundial de Alimentos para el país, Stephanie Hochstetter. La funcionaria dijo que ya repartieron paquetes de alimentos de emergencia a 1.200 personas y que el llamamiento inicial es de cincuenta millones de dólares, aunque advirtió que no cubrirá la totalidad del desastre.
La ayuda internacional se amplía mientras siguen suspendidas las clases
La ayuda humanitaria continuó llegando al país. El ministro de Defensa de Brasil visitó Venezuela para ampliar la cooperación y evaluar posibles iniciativas ligadas a la reconstrucción de infraestructura y vivienda.
Ecuador envió catorce toneladas de ayuda humanitaria, México anunció que enviará siete plantas eléctricas de emergencia y prepara un barco con víveres e insumos, y Argentina despachó dos nuevos aviones con ayuda, incluidas 38 personas y material de asistencia para apoyar las tareas de búsqueda y rescate.
Además, los Estados que integran el Mercosur —Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay y Paraguay— iniciaron un proceso de coordinación para el envío de ayuda.
Entretanto, las clases siguen suspendidas luego de que Delcy Rodríguez extendiera la interrupción por esta semana, mientras que las actividades laborales se han retomado progresivamente.
