Claves
- —En el Hospital Infantil Dr. José Manuel de Los Ríos, en Caracas, solo pueden atender a cuatro niños a la vez en la UCI.
- —La cifra de víctimas de los terremotos supera los 1.700 muertos y los 5.000 heridos.
- —En Caracas, 432 escuelas aparecen dañadas según la información preliminar.
Venezuela seguía arrastrando una crisis sanitaria y de infraestructura cuando dos terremotos consecutivos golpearon el país el miércoles pasado. En Caracas, el Hospital Infantil Dr. José Manuel de Los Ríos refleja esa fragilidad: la doctora Huníades Urbina-Medina solo puede atender a cuatro niños a la vez en la unidad de cuidados intensivos.
La nota de CNN describe un sistema de salud desbordado, con falta de personal, medicamentos y respiradores, justo cuando aumentan las víctimas y los damnificados por la emergencia.
Un sistema de salud sin margen para otra emergencia
“Antes podíamos recibir hasta 10 pacientes en la UCI”, dijo Urbina-Medina. “Pero desde hace al menos 10 años, no tenemos suficiente personal, ni suficientes medicamentos, ni suficientes respiradores artificiales”.
Una de las cuatro pacientes que recibe tratamiento es una niña de 12 años que quedó sepultada bajo varios pisos de un edificio derrumbado. Se encuentra en estado crítico, con múltiples lesiones que ponen en peligro su vida.

Aproximadamente 100 niños han sido atendidos en otras áreas del hospital desde la semana pasada, una fracción de los heridos en los terremotos. El gobierno venezolano ha ido actualizando la cifra de víctimas de forma gradual y, hasta ahora, supera los 1.700 muertos y los 5.000 heridos.
El lunes, rescatistas ecuatorianos informaron haber sacado con vida a un niño de 12 años de entre los escombros en el estado de La Guaira. Sin embargo, con el paso de los días, los rescates empiezan a ser cada vez más escasos tras el llamado período crítico de supervivencia.
Familias frente a las ruinas y escuelas convertidas en refugios
El Servicio Geológico de Estados Unidos indicó que existe una alta probabilidad de que los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 hayan causado la muerte de decenas de miles de personas. También advirtió que quizá nunca se conozca la cifra real, como ocurrió tras la tragedia de 1999 en el estado de La Guaira, cuando no se publicó un balance oficial de fallecidos.
El gobierno extendió el cierre de las escuelas y la información preliminar sugiere que 432 centros educativos solo en Caracas resultaron dañados. Las escuelas que no sufrieron daños están siendo utilizadas como refugios temporales para miles de desplazados.
En Caracas, el olor a descomposición comenzó a sentirse 24 horas después de los sismos y ahora impregna los edificios derrumbados. Entre las familias que permanecen junto a los escombros está Mirella Herrera, que espera cada día frente al inmueble destruido donde vivía su hijo, su nuera y sus nietos.
En ese edificio de ocho pisos, una pizarra blanca recoge los nombres de las familias por planta y también contabiliza los fallecidos, los rescatados y los desaparecidos. Doce personas han muerto allí, tres han sido rescatadas y 20 siguen entre los escombros; en los últimos dos días no se ha encontrado a nadie.
Herrera aún se aferra a la esperanza, a cinco días del desastre. Dice que su hijo es fuerte y que la está esperando, mientras sigue de pie junto a las ruinas.
