WhatsApp comenzó el 30 de junio a habilitar la reserva de nombres de usuario para sus tres mil millones de clientes, un paso previo al lanzamiento completo de una función que permitirá conversar sin exponer el número de teléfono personal.

El despliegue será gradual durante la semana y llega mientras la plataforma refuerza su oferta de privacidad como uno de sus principales diferenciales. La disponibilidad plena de los nombres de usuario está prevista para finales de 2026.

Cómo funcionará la reserva de identificadores

Los usuarios podrán pedir su identificador en la ruta Configuración > Cuenta > Nombre de usuario, siempre en la versión más reciente de la aplicación.

Cada nombre será único y se asignará por orden de llegada, por lo que los identificadores más buscados podrían agotarse rápido cuando la función esté abierta para todos.

La reserva fue anunciada por WhatsApp en su cuenta de X: WhatsApp abrió la reserva de nombres de usuario.

El nombre de usuario no sustituye el número telefónico. La plataforma seguirá exigiendo un número para registrarse e iniciar sesión, pero añadirá una segunda capa de identidad para quienes prefieran no compartir sus datos con personas nuevas.

Además, los nombres serán identificadores únicos, como @Nombre123, y serán distintos del nombre de perfil, que no tiene que ser exclusivo.

Las barreras de privacidad y el riesgo de abuso

Cuando los usuarios envíen mensajes o hagan llamadas, su número de teléfono permanecerá oculto para los contactos que no lo hayan guardado previamente.

WhatsApp también añadió una clave PIN opcional para que personas externas deban introducir un código antes de iniciar un chat. A eso se suma un límite para la cantidad de nuevos contactos que una cuenta puede agregar en cierto periodo, junto con sistemas automáticos para detectar y bloquear patrones sospechosos.

La plataforma no ofrecerá un directorio público de nombres de usuario, de modo que personas desconocidas no podrán localizar cuentas mediante búsquedas por nombre.

Ese enfoque busca reducir fraudes y contactos masivos no deseados. Sin embargo, también abre la puerta a suplantaciones mediante identificadores parecidos a los de figuras públicas, una preocupación que ya fue planteada por el empresario indio Ankur Warikoo en X: advirtió sobre anuncios falsos de inversión hechos con deepfakes de inteligencia artificial.

Warikoo señaló además que el uso exclusivo del nombre de usuario elimina una vía tradicional de verificación, porque ya no sería posible confirmar la identidad del remitente llamando a su número de teléfono.