El venezolano Rodrigo Gonzales desarrolló en 2025 Neewz.ai, una herramienta de inteligencia artificial para verificar noticias falsas. Tras los terremotos ocurridos el 24 de junio en Venezuela, abrió la plataforma para analizar posibles contenidos de desinformación sobre los sismos.

Una plataforma activada para revisar contenidos sobre los sismos

La herramienta lleva una semana trabajando de forma ininterrumpida con ese objetivo. Analiza la información e inspecciona datos como la hora y el lugar del contenido para determinar si es real.

Además, se apoya en periodistas y creadores de contenido confiables para la revisión de las informaciones. La página clasifica cada pieza con dos etiquetas: “Verificado”, para el material real, y “No verificado”, para el que contiene elementos o datos falsos.

“En cuanto escuchamos lo que estaba sucediendo en Venezuela, activamos la tecnología y en solo 10 minutos analizamos cientos de piezas”, aseguró Gonzales para el diario ABC de España.

Venezolano lanzó una IA para detectar desinformación tras los sismos del 24 de junio

Imágenes falsas, cifras erróneas y alarmas que agravan la emergencia

Entre los contenidos que se han verificado, el creador resaltó la difusión de imágenes de edificios derrumbados supuestamente en Caracas, pero que realmente eran fotos del terremoto de Turquía en 2023.

También alertó sobre la proliferación de informaciones con datos erróneos sobre la cantidad de víctimas. Ese tipo de contenido no solo causa alarma en los venezolanos dentro del país, sino que también genera incertidumbre entre los migrantes que esperan noticias de sus familiares en Venezuela.

El riesgo, además, alcanza a los equipos de seguridad y rescate, que pueden ser obligados a acudir a un sitio e impedir que continúen con sus labores de salvamento en zonas que sí lo necesitan.

Otro ejemplo del problema fue la alarma falsa de tsunami en la costa venezolana, que propagó el pánico y paralizó por un momento las labores de búsqueda de sobrevivientes.

Gonzales explicó que las noticias falsas también pueden entorpecer el proceso de recepción de ayuda humanitaria y donación de insumos, debido a que pueden influir en que la ayuda no llegue a los lugares donde es más necesaria.