La Steam Machine de Valve ha recibido críticas por su precio inicial por encima de los 1.000 euros. Ahora, la empresa prepara una alternativa para quienes no quieran pagar esa cifra: permitirles armar su propia versión con hardware compatible.

Claves

  • La Steam Machine tiene un precio inicial por encima de los 1.000 euros.
  • Valve permitirá armar una versión propia con hardware compatible.
  • Pierre-Loup Griffais confirmó a The Verge que SteamOS 3.8 es compatible con más hardware de escritorio.
  • Valve trabaja en soporte para los drivers de NVIDIA y en un instalador más directo.

En cierto modo, esa posibilidad ya existe: la Steam Machine no es otra cosa más que un PC que ejecuta SteamOS. Pero Valve quiere ofrecer una ruta más accesible para instalar el sistema y acercarlo a quienes no quieran depender de soluciones caseras o de una imagen de recuperación de la Steam Deck.

«Si tienes algo similar al caso de uso de una Steam Machine, donde tienes un PC conectado a un televisor con un solo disco duro que no quieres usar con arranque dual […], puedes instalar SteamOS y obtener una experiencia muy similar a la de una Steam Deck acoplada al dock o una Steam Machine»

Pierre-Loup Griffais

Valve permitirá armar una Steam Machine propia con SteamOS

Griffais, uno de los principales ingenieros de la compañía, explicó a The Verge que la versión 3.8 de SteamOS es compatible con más hardware de escritorio y que Valve trabaja para incorporar soporte para los drivers de NVIDIA.

Valve trabaja en un instalador más directo para SteamOS

El ingeniero también dio a entender que la empresa desarrolla un instalador de SteamOS más directo e intuitivo para usar el sistema en equipos de escritorio. Aun así, sostuvo que quienes quieran probar la experiencia ya pueden hacerlo sin demasiadas complicaciones.

Ese camino, sin embargo, todavía tiene límites. Según Griffais, SteamOS no está preparado para ejecutarse en una configuración de dual boot, por lo que no sería una opción para particiones en ordenadores con Windows u otro sistema operativo. A eso se suma la falta de soporte a HDMI-CEC y otras funciones que siguen ausentes.

Con todo, Valve abre la puerta a que un hardware medianamente asequible ofrezca una experiencia no muy alejada de la que promete la Steam Machine. El incentivo es claro: evitar desembolsar más de 1.000 euros y, aun así, acercarse a esa propuesta de escritorio y salón.