Comprar sin salir de casa. El sueño que un día Teletienda nos acercó ya es hoy una realidad muchísimo más amplificada. ¿Eres de los que prefiere el viejo método? Pues lamentamos informarte que estás perdiendo mucho tiempo y dinero valiosísimo. ¡Léenos para saber de qué hablamos!
Buscar, comparar y quedarse con la mejor oferta
Sí, este ha sido el ABC del comprador desde tiempos inmemoriales. Los tiempos digitales han llegado y hay cosas como esta que no han cambiado. Seguimos queriendo buena variedad de opciones, seguimos queriendo buenos precios y nos seguimos decantando por aquellos productos que nos ofrecen mejores prestaciones y calidad previo pago de una cifra cuanto más competitiva, mejor.
Y así, Internet está plagada de e-commerce. ¿Qué es esto? ¿Otra palabreja en inglés? Si quieres podemos llamarlo tienda online. Muchas de las cuales también tienen una o varias sedes físicas, si bien también es cierto que otras solamente funcionan en el mundo virtual.
En definitiva, la tienda de toda la vida se ha trasladado a la pantalla de tu ordenador, tablet, smartphone o cualquier otro dispositivo electrónico capaz de conectarse a la red. Esto les ha permitido abaratar costes. Piénsalo, ¿cuál de ellos es el más importante?
Exacto, el de personal. Ahora puedes pasearte por las estanterías digitales leyendo información en forma de fichas de producto. Para ayudarte con tu decisión, también podrás ver fotos tomadas desde todos los ángulos e incluso vídeos, amén de las ya citadas descripciones.
Despliegan en sus e-commerce todo tipo de técnicas de marketing digital, y alguna que otra perteneciente al marketing clásico y adaptada. Los carritos se llenan de artículos y los números relativos a las ventas suben como la espuma, y todo esto sin dependientes, escaparatistas, personal de limpieza, cajeros, seguridad ni jefes o supervisores.
Un auténtico chollo. Imagínate lo que se ahorran en sueldos. Y no solamente eso, sino que además tampoco tienen que pagar un alquiler de miles de euros por estar situados en la mejor calle del centro de una capital. Ya están en la mejor vía de todas las vías comerciales del mundo: Internet.
Está claro que para las compañías esto es un negocio tremendo. ¿Pero qué hay del usuario? ¿Qué obtiene a cambio el comprador? ¿Existe alguna ventaja emparejada a la compra digital o es exactamente lo mismo que si nos vestimos y salimos al mundo exterior?
A los comercios electrónicos les interesa que compres en ellos, que los elijas incluso por encima de su posible ubicación física. Ya hemos hablado de que sus costes por venta se abaratan enormemente cuando el comprador se salta la barrera del tiempo y del espacio.
Es decir. Pongamos el ejemplo de un jersey. El coste de la venta de ese jersey es mucho más alto en la tienda offline, porque hay que tener en cuenta un montón de factores que van desde el precio de la luz, el sueldo de la persona que te cobra o mismamente, el gasto que tienen que asumir si te da por robar el jersey.
Nada de eso pasa en la tienda online, por eso el coste de la venta es mucho menor. Les interesa vender más y más a través de este canal abierto 24 horas, con lo cual continuamente promocionan el medio a través de descuentos, o con otras ventajas para clientes virtuales, por ejemplo, los costes de envío.
A partir de cierta cantidad, suelen ser gratuitos. Otras veces, directamente los regalan porque el precio de un solo artículo ya les compensa tener los envíos siempre en promoción. Aprovechan cualquier acontecimiento como las rebajas, o el famoso Black Friday para rebajar precios.
En cuanto a las devoluciones, suelen ser permitidas y gratuitas. Todo son facilidades para que el usuario no perciba que existen inconvenientes al comprar de esta forma, es más, para que directamente se olvide del inconveniente más grande: que no puede tocar ni probar el producto.
Son solamente algunas de las técnicas más utilizadas por los e-commerce para aumentar su volumen de ventas, existen muchas más, como ventajas especiales para los suscriptores de sus newsletters, muestras gratuitas o descuentos para la siguiente compra.
Pero con tanta competencia entre comercios electrónicos, ¿cómo saber cuáles son los que tienen los mejores precios? Muy sencillo: usando un buen . Los comparadores de precios funcionan a la perfección para evaluar cuál es la mejor oferta y tomar una decisión segura.
Si quieres ser un consumidor inteligente ya sabes, tienes que tener un poco de astucia y no dejarte arrastrar a la primera de cambio por las llamativas luces de neón de las tiendas online. Recuerda que no solamente el precio marca la diferencia y compara los diferentes servicios que te ofrecen con tu compra. ¡Seguro que saldrás ganando si analizas un poco las propuestas que encuentres!