El servicio de puesta en contacto con conductores no profesionales prestado por Uber pertenece al «ámbito de los transportes», por lo que los países europeos pueden imponerles las mismas exigencias que a los taxistas, indicó este miércoles el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
Con este fallo que sienta jurisprudencia en la UE, el alto tribunal responde a las dudas planteadas por un tribunal de Barcelona (noreste de España) sobre la naturaleza de esta plataforma electrónica, demandada por la asociación profesional de taxistas Élite Taxi en 2014 por competencia desleal.
La clave del fallo era determinar la naturaleza de este tipo de plataformas, que ofrecen precios más bajos por el mismo servicio y están en el punto de mira de taxistas de todo el planeta desde España a Brasil, pasando por El Salvador.
La justicia europea considera que Uber «no se limita a un servicio de intermediación», de poner en contacto mediante de una aplicación para teléfonos inteligentes, a cambio de una remuneración, a clientes con conductores no profesionales que utilizan sus vehículos para un desplazamiento urbano.
