Al adentrarse en el mercado de los teléfonos plegables con un costo estimado de 2.000 dólares, Apple se enfrenta a una paradoja financiera: por cada unidad de su nuevo iPhone Duo vendida, su principal competidor directo, Samsung, recibirá 250 dólares en concepto de suministro de pantallas. La información inicial provino de filtraciones en la red social Weibo, detalladas posteriormente por AppleInsider, tras confirmarse un contrato exclusivo de tres años entre ambas corporaciones.
La falta de alternativas en el mercado
Tradicionalmente, la estrategia de producción de Apple contempla diversificar a sus proveedores de hardware para mantener márgenes competitivos de precios. Sin embargo, para este dispositivo no existió un segundo oferente viable. LG Display carece actualmente de capacidad para fabricar pantallas plegables con los estándares requeridos, mientras que las unidades producidas por BOE para Huawei fueron descartadas por la firma de Cupertino debido a deficiencias en calidad y fiabilidad.
Bajo este escenario, una pantalla convencional de iPhone representa tradicionalmente un costo de unos 70 dólares para la compañía. En contraste, el componente plegable triplica esa cifra, abarcando más del 10% del valor total del dispositivo final en el mercado.
Impacto financiero y proyecciones de ventas
Las proyecciones de Citi apuntan a que la comercialización del iPhone Duo alcance los 7.3 millones de dispositivos vendidos durante su primer año en el mercado. Esta estimación se traduce en una inyección de casi 1.800 millones de dólares directamente para Samsung Display por concepto exclusivo de componentes.
Este flujo de recursos llega a manos de una empresa que compite de manera directa en el segmento de alta gama, donde su serie Galaxy Fold se comercializa en los mismos espacios que el nuevo producto de Apple. Pese al desembolso por cada unidad ensamblada, las acciones de Apple cotizaron cerca de los 332 dólares, registrando un repunte cercano al 1,9% según datos de Yahoo Finance.
El lanzamiento del dispositivo se dio en la primera presentación oficial de John Ternus como director ejecutivo de la empresa, heredando una estructura de cadena de suministro donde, al menos en el componente que permite doblar el dispositivo, el control recae temporalmente en su rival tecnológico más cercano.
