Un grupo de científicos propuso un sistema llamado StormWall para amortiguar el impacto de las tormentas solares mediante un enorme “airbag” de plasma en la órbita terrestre. La idea, publicada en Space Weather, busca reducir el riesgo de apagones, daños en satélites e interrupciones de las comunicaciones globales.

StormWall busca debilitar la reconexión magnética

La propuesta parte de un fenómeno clave: cuando el Sol expulsa miles de millones de toneladas de plasma magnetizado al espacio, ese material puede chocar con el campo magnético terrestre y provocar tormentas geomagnéticas. El proyecto pretende alterar la reconexión magnética, el proceso por el cual la energía del viento solar se transfiere al campo magnético de la Tierra.

Los autores plantean colocar una flota de seis satélites en órbita geoestacionaria. Cuando los sistemas de alerta temprana detecten una eyección de masa coronal dirigida a la Tierra, los satélites liberarían alrededor de 400 toneladas de gases ionizables.

La nube de plasma podría bajar la intensidad en más de 60 %

Entre los materiales candidatos figuran litio, bario, sodio y, como alternativa más barata, agua salada. Al liberarse, esas sustancias se ionizarían rápidamente por la radiación solar y formarían una nube de plasma frío artificial, una especie de escudo orbital.

Según las simulaciones computacionales citadas por los autores, esa inyección de plasma podría modificar la dinámica de la reconexión magnética y reducir en más de un 60 % la intensidad de una tormenta geomagnética severa. El antecedente histórico más citado para dimensionar la amenaza es el Evento Carrington de 1859.

El texto también señala que a principios de 2026 el propio Laboratorio de Investigación Naval de EE.UU. realizó experimentos con inyección de bario mediante cohetes sonda en las capas altas de la atmósfera para estudiar la limpieza de radiación.