Un nuevo satélite de la NASA diseñado para detectar mundos similares a la Tierra fuera del sistema solar despegará el lunes desde Florida a bordo de un cohete SpaceX, en una iniciativa para ampliar el inventario conocido de exoplanetas que puedan albergar vida.
El Satélite de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito (TESS, por sus siglas en inglés) partirá de la Base de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral a las 18.32 hora local (2232 GMT), dando inicio a una misión de dos años y 337 millones de dólares en uno de los campos de exploración más nuevos de la astronomía.
El último instrumento de astrofísica de la NASA con destino al espacio será llevado a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceExploration Technologies, o SpaceX, el servicio privado de lanzamientos del empresario multimillonario Elon Musk.
TESS está diseñado para aprovechar el trabajo de su predecesor, el telescopio espacial Kepler, que descubrió la mayoría de los cerca de 3.700 exoplanetas documentados por astrónomos en los últimos 20 años y que está a punto de quedarse sin combustible.