A más de 500 kilómetros por encima de la Tierra, un satélite con un laboratorio del tamaño de una caja de pañuelos descartables está ayudando a los científicos a realizar experimentos sin la fuerza de gravedad.
La tecnología fue lanzada al espacio el mes pasado por SpacePharma, una compañía suizo-israelí, que el jueves anunció que había completado con éxito sus primeros experimentos.
En el espacio, con casi ninguna interferencia de la gravedad terrestre, las células y las moléculas se comportan de manera diferente, lo que ayuda a los investigadores a lograr descubrimientos en campos desde la medicina a la agricultura.
La compañía alimenticia Nestlé se inclinó por la gravedad cero -o lo que los científicos llaman microgravedad- para perfeccionar la espuma de su mousse de chocolate y del café, mientras que la farmacéutica Eli Lilly usó la técnica para mejorar el diseño de sus medicamentos.
