Malasia ha puesto sobre la mesa una reforma legal que busca cambiar quién administra una de las capas más básicas de Internet: la numeración que permite que las redes se encuentren entre sí. La discusión apunta a la MCMC, el regulador de comunicaciones del país, y a la posibilidad de crear un Registro Nacional de Internet.
Una reforma que toca la infraestructura invisible de la red
La consulta pública plantea dar a MCMC autoridad legal para gestionar y administrar recursos de direccionamiento electrónico, incluidas direcciones IP, números AS y tasas asociadas. Esa capa no es la de las webs ni la de las aplicaciones, pero sostiene el encaminamiento global de Internet.
En ese sistema, una dirección IP identifica un recurso dentro de la red y un número AS identifica a una red autónoma, como la de un operador o un gran proveedor. Por eso la disputa no es menor: se trata de reglas que deben ser comunes para evitar que la red quede partida en decisiones incompatibles.
APNIC cierra la puerta a nuevos registros nacionales
El modelo actual se apoya en cinco registros regionales de Internet, conocidos como RIR. APNIC cubre Asia-Pacífico; ARIN, Norteamérica y parte del Caribe; LACNIC, América Latina y el Caribe; RIPE NCC, Europa, Oriente Medio y parte de Asia Central; y AFRINIC, África.
Según APNIC, desde 2012 dejó de aceptar nuevas solicitudes para crear Registros Nacionales de Internet y en febrero de 2024 esa moratoria se volvió permanente. La organización también retiró el marco que servía para evaluar nuevos NIR, de modo que hoy no existe un procedimiento vigente para reconocer otro registro nacional en la región.
En la región de APNIC existen siete casos reconocidos, asociados a China, India, Indonesia, Japón, Corea, Taiwán y Vietnam. APNIC dice que esos registros vienen de una etapa anterior, cuando algunas estructuras nacionales ya existían o estaban formándose antes de que el modelo regional quedara consolidado.
Por eso, aunque la propuesta malasia no nace de cero, sí choca con una posición ya cerrada por parte del registro regional. En su correspondencia con la MCMC, APNIC insiste en que no puede tramitar una solicitud bajo un modelo que considera superado.
El argumento oficial y el riesgo del precedente
La lectura malasia apunta a actualizar una norma nacida en 1998, antes de que la economía digital tuviera el peso actual. La consulta también busca dar a MCMC una autoridad más clara sobre la administración de recursos de direccionamiento electrónico y sobre las tasas vinculadas a esa gestión.
APNIC recoge además que MCMC ha defendido más control local sobre las asignaciones, un acceso más sencillo a recursos y un impulso a IPv6. El objetivo declarado es ordenar y reforzar esa administración, pero el alcance real de ese control es precisamente lo que abre la disputa.
El tema preocupa por su efecto ejemplar. Un Registro Nacional de Internet con más autonomía de la prevista por APNIC podría enviar una señal a otros gobiernos interesados en gestionar desde casa recursos que hasta ahora se coordinan de forma regional.
En ese escenario, el debate deja de ser técnico en apariencia y pasa a una pregunta mucho más sensible: quién controla la numeración que permite que Internet siga funcionando como una red compartida.
Malasia ha puesto sobre la mesa una reforma legal que apunta directamente a esa capa básica de la red.
