La famosa sonda de la Nasa Cassini se autodestruyó este viernes al adentrarse en la atmósfera de Saturno, poniendo fin a una misión de 13 años de exploración que revolucionó el conocimiento sobre este gigantesco planeta gaseoso.
La señal final del aparato fue captada por el centro de control del JPL (Jet Propulsion Laboratory) en Pasadena, California, a las 11H55 GMT, 83 minutos después de su emisión, el tiempo que demoraron las ondas de radio en recorrer la distancia entre Saturno y la Tierra.
«La señal de la sonda se ha ido», anunció Earl Maize, director de la misión Cassini, mientras el artefacto no tripulado se quedaba sin combustible y se desintegraba.
«Espero que estén muy orgullosos de este extraordinario logro. Esta ha sido una misión increíble, una nave increíble y ustedes han sido un equipo increíble», agregó Maize dirigiéndose a sus colegas, que respondieron con aplausos.