Claves

  • La OIG de la NASA dice que el Centro Espacial Kennedy y la Instalación de Vuelo Wallops están saturados y con infraestructura obsoleta.
  • Para renovar ambas instalaciones harían falta 1.000 millones de dólares; la NASA solo ha recibido 250 millones.
  • Artemis IV, el primer alunizaje tripulado del programa, está programado para 2028.

La Oficina del Inspector General (OIG) de la NASA advirtió que el Centro Espacial Kennedy (KSC) de Florida y la Instalación de Vuelo Wallops de Virginia están saturados y con infraestructura obsoleta, en un momento en que Artemis empuja más lanzamientos y Artemis IV está programado para 2028.

La advertencia aparece en las últimas declaraciones del organismo. Ambas bases son usadas por la NASA y por compañías privadas como SpaceX y Blue Origin.

El ritmo de lanzamientos subió con fuerza entre 2020 y 2025

En el KSC se pasó de 31 cohetes lanzados en 2020 a 109 en 2025. En Wallops, la cifra subió de 3 a 17 lanzamientos en ese mismo período.

La OIG calcula que ambas instalaciones podrían estar operando al límite para 2028 y 2029, precisamente cuando las misiones lunares previstas deberían hacerse más frecuentes.

Renovar ambas bases costaría 1.000 millones de dólares

La NASA advierte que sus bases de lanzamiento ya no alcanzan para Artemis

El problema no es solo de espacio. La mayor parte de las instalaciones se construyó en la década de 1960 para sostener el programa Apolo: hay carreteras pavimentadas sin considerar el peso de los cohetes modernos, tuberías de combustible que no pueden abastecer a varios usuarios a la vez y una red eléctrica envejecida. En Wallops ya se hicieron algunas reformas, pero la OIG sostiene que en ambas harán falta mejoras importantes.

Para esas obras, la NASA solo ha recibido 250 millones de los fondos asignados en la ley de conciliación H.R.1 de 2025 del año pasado. Con ese presupuesto, la agencia necesitaría 260 años para renovar todas sus instalaciones, aunque su plan es hacerlo cada 66 años.

Artemis depende de lanzamientos casi simultáneos

Antes del alunizaje, la cápsula Orión, con astronautas a bordo, debe acoplarse en órbita lunar al sistema de aterrizaje humano de SpaceX o Blue Origin. En algunas misiones será uno y en otras el otro, pero ambos deben estar listos cuando llegue Orión. Ese esquema exige varios repostajes; para SpaceX se han confirmado 15. Hoy por hoy, la OIG considera que no es viable.

Lanzamientos simultáneos

La OIG advierte que las tuberías de combustible no pueden abastecer a dos naves al mismo tiempo y que la red eléctrica está obsoleta.

El informe también pone en duda el protocolo de Artemis III, más modesto: habrá que enviar a la órbita terrestre los módulos de aterrizaje humano de Blue Origin y SpaceX para demostrar su viabilidad y capacidad de acoplamiento. Deben lanzarse casi a la vez, pero la infraestructura actual no da para ese ritmo.

La advertencia busca poner el foco en una traba menos visible: la renovación de instalaciones viejas puede pesar tanto como la tecnología más avanzada cuando el objetivo es volver a la Luna.