Procesado Domingo Goncalves fue propietario de al menos 17 casinos legales en el país. Fue detenido en su mansión, ubicada en El Hatillo, el 18 de septiembre, por funcionarios de la Dirección de Inteligencia Militar.
“Siga derecho, la más grande es la de él”. Ésa es la referencia de los pocos obreros que se encuentran en la calle Linderos 1, del sector Cerro Verde, de El Hatillo, sobre la casa 63, residencia de Domingo Goncalves, conocido en el país como uno de los más grandes empresarios, fortuna hecha a base de los locales de envite y azar, legales e ilegales, distribuidos en varios estados de Venezuela.
Todos en el sector conocen al hombre de origen portugués, pero con solo mencionar su nombre las personas se miran a la cara y omiten cualquier comentario. Prefieren callar y no ser vinculados con este personaje, detenido hace menos de un mes, por supuestas irregularidades en su cuantiosa fortuna, calculada en varios millones de dólares.
“Ya no se escuchan ni los animales”, dice un obrero que trabaja justo en frente de la inmensa mansión del empresario de 51 años. Un hombre lusitano responde desde lo alto de la vivienda. “Aquí no hay nadie. La señora con la niña se fue y el jefe está preso. Solo estoy yo y los guardias. Yo no sé para dónde se fueron ellas”, refiere el hombre al ser interrogado sobre la presencia de los Goncalves en la vivienda.
Un vecino acota: “ella dijo que se iba del país el mismo día que se lo llevaron”. El hombre vivía con su esposa y una niña de cuatro años en una mansión con más de 20 cuartos, 20 baños, distintos sótanos y piscinas. La estructura está edificada sobre tres parcelas, de dos mil 500 metros cuadrados cada una y nueve mil metros de vegetación. Los otros dos hijos del empresario, de 19 y 23 años, están residenciados fuera de Venezuela.
La mañana del 18 de septiembre el movimiento en la casa cesó. La tranquilidad del elitesco sector se rompió con el contingente de funcionarios de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM), que tomó la zona y practicó la detención del hombre, residenciado en el país desde hace más de 20 años. En esta vivienda tenía menos de tres años, aunque en la zona ya era conocido, porque tenía otra residencia a pocas cuadras del lugar, desde hace una década.
La edificación de la impresionante mansión donde vivía en la actualidad, costó serias molestias entre los vecinos del sector, quienes llegaron a manifestar en la avenida principal en procura de detener la construcción de la vivienda, cuyo muro de contención alcanza los nueve mil metros cuadrados y la caseta de vigilancia tres pisos.
Los representantes de Asoproverde alegaron —en su momento— que la edificación en las hectáreas 56, 62 y 63 no respetó las normativas de la municipalidad y produjo un ecocidio en el sector, ya que nueve mil metros cuadrados de áreas verdes fueron afectadas por la gigantesca construcción. Acusaron al entonces alcalde de El Hatillo Alfredo Catalán de apoyar al empresario, por encima de los intereses del municipio.
«No pueden decir que soy cómplice. En abril se inspeccionó la casa y la orden de paralización se mantiene. Constatamos que no habrá helipuerto, tampoco un casino», aseguró el mandatario municipal el 16 de mayo de 2008. En este sentido, el 21 de diciembre de 2009, la Dirección de desarrollo urbano y catastro de la alcaldía multó por la cantidad de un millón 215 mil 967 bolívares con 91 centavos al empresario. Tal sanción iba en función de un pago de 30 unidades tributarias por metro cuadrado del área declarada ilegal.
Asimismo, esta dependencia ordenó la demolición de la caseta de vigilancia y de la estructura aporticada construida sobre las zonas verdes.
Sin embargo, Anne Barrientos, presidenta de la asociación de vecinos, afirmó que ni la multa, ni la demolición se cumplieron. “Ha hecho exactamente lo que le ha dado la gana, por guapo y apoyado”, afirmó la mujer, quien asegura que Goncalves es un “hombre de armas tomar”. Durante más de 15 años, el hombre nacionalizado venezolano, portador de la cédula de identidad 81.387.128, manejó al menos 17 casinos legales —de acuerdo con una fuente de la Fiscalía—. Se desconoce cuántos ilegales estaban en su poder. Los locales de envite y azar estaban ubicados en estados como Caracas, Miranda, Carabobo, Mérida, Táchira, Margarita, Barinas, entre otros. A la fecha, ya suman tres semanas las que lleva Domingo Goncalves privado de libertad en las instalaciones de la Dirección de Inteligencia Militar, de Boleíta Norte. En su contra pesan cinco delitos imputados por los fiscales Luis García y Pedro Duque, ante el tribunal tercero de Control de Caracas. Los representantes del Ministerio Público consideran que sobre Goncalves pesan elementos que lo vinculan con legitimación de capitales, asociación para delinquir, contrabando, defraudación tributaria y patrocinador en la operación ilícita de casinos.
En la audiencia de presentación, el tribunal acordó “la prohibición de enajenar y grabar inmuebles, y ordenó la inmovilización de las cuentas bancarias e instrumentos financieros del imputado”, se lee en una nota de prensa del Ministerio Público de fecha 23 de septiembre.
El juzgado de la causa desestimó el delito de posesión ilícita de arma de fuego, decisión que fue apelada por los fiscales. A través del comunicado oficial se conoció que en el interior de la vivienda fueron halladas tres granadas fragmentarias.
Una fuente vinculada con las investigaciones aseguró que también fue incautada una importante cantidad de dinero en efectivo, en moneda internacional, y varios ordenadores.
El procedimiento ejecutado en la mansión de Cerro Verde comenzó a primeras horas de la mañana, generando gran malestar entre los demás residentes de la zona. El operativo llamó la atención de las personas a través de las redes sociales, por la cantidad de funcionarios que participaron en el mismo.
No es la primera ocasión que las autoridades actúan en contra de algún miembro de la familia Goncalvez. En febrero de 2011 José Avelino Goncalves, de 47 años, se evadió de la justicia, luego que abrieran un procedimiento en su contra por la presunta comisión de los delitos de legitimación de capitales, asociación ilícita para delinquir, defraudación, contrabando y operaciones ilícitas de salas de bingo, casinos y máquinas traga niquel.
Los hermanos aparecen como socios en varios de los casinos, cerrados definitivamente en el 2011 por el entonces ministro de Interior y Justicia Néstor Reverol, quien ejecutó una operación en contra de estos locales, al considerar las deudas acumuladas por regalías y multas por el orden de los 144 millones de dólares, en detrimento del Estado. El decreto 7710, publicado en la Gaceta Oficial número 39524, dejó constancia de que: “la actividad de casinos y bingos es altamente susceptible de penetración por organizaciones delictivas, facilitando de esta manera que puedan cometerse hechos punibles como legitimación de capitales y delincuencia organizada”. En el mes de enero de 2011, el Ejecutivo nacional procedió al cierre definitivo de varios locales propiedad de los Goncalves, entre ellos el Bingo Premier, ubicado en la avenida Francisco Miranda, a la altura de La Urbina. Durante el allanamiento se determinó la presencia de más de mil máquinas traganíqueles ilegales, varias decenas de permisos vencidos para otras tantas y un casino ilegal ubicado en el sótano del local.
El local fue registrado por los hermanos lusitanos en 1996, tenía una extensión de más de 26 mil metros cuadrados que —según declararon las autoridades—, serían dispuestos para la construcción de la Nueva Comunidad Maca Socialista, favoreciendo a más de 400 familias. El decreto de expropiación fue publicado el 17 de agosto de 2011. Hoy las instalaciones permanecen en iguales condiciones, sin ser removidas para la construcción de las soluciones habitacionales.
En el 2004, Domingo Goncalves recibió de manos de Igor Flasz Golbderg tres locales: Promociones 21212 C.A, Promociones 18188 C.A y Promociones BJ21 C.A. La transacción involucró un valor de seis millones de dólares. Las figuras comerciales de estos negocios son Bingo Star Queen, en Caracas; Bingo Royal Nevado, en Mérida; y Bingo Platinum, en Táchira.
Asimismo se conoció que dentro del imperio de este magnate estaba El tranvía de El Paraíso, Bingo Majestic (Caracas-Valencia), Bingo Tropical, Bingo Galaxie, Bingo Las Vegas, Bingo Fortuna, Bingo Plaza, entre otros. En los tribunales del país existen múltiples denuncias en contra del empresario por incumplimiento de los pasivos laborales, a raíz del cierre de los establecimientos.
Fuentes informaron que Goncalves comenzó su fortuna con bares de chicas, convertidos luego en salas de pool, locales de streapers y finalmente en casinos. Las autoridades no descartan que pueda guardar vínculos con el narcotráfico. Desde el 2011, tras el cierre oficial de los casinos, no le conocen actividad comercial.