La empresa finlandesa IQM debutó el jueves en el Nasdaq de Estados Unidos mediante una fusión SPAC, con una valoración de unos $1.9 millardos, aunque el recibimiento del mercado fue frío: sus acciones pasaron la mayor parte del día por debajo del precio de salida.

Un estreno bursátil sin entusiasmo

El comportamiento del papel contrastó con la expectativa que suele acompañar a un estreno de este tipo. La propia compañía reconoció en su prospecto que la “tracción comercial a gran escala de la tecnología de computación cuántica puede que nunca ocurra”.

Aunque esa advertencia aplica a toda la industria, el mensaje terminó pesando en una jornada en la que el mercado no reaccionó con entusiasmo. En la práctica, el arranque bursátil dejó dudas sobre el apetito inmediato por este tipo de compañías.

La empresa insiste en que el negocio ya existe

IQM sostiene que hoy vende computadoras físicas y un servicio en la nube. Su cartera incluye clientes como VTT Technical Research Centre of Finland y Leibniz Supercomputing Centre, en Alemania.

Su director ejecutivo y cofundador, Jan Goetz, dijo que la empresa vende equipos a centros de supercomputación y centros de datos, además de ofrecer tiempo de cómputo en la nube.

La compañía pasó de ocho clientes en 2024 a 22 en 2025, un salto que IQM considera una señal positiva. Entre los usuarios recientes, además, hay dos del sector privado.

Sin embargo, la propia compañía admite que la demanda no escalará hasta que llegue la llamada “ventaja cuántica”, cuando los chips cuánticos superen a las computadoras clásicas en tareas complejas y largas. Nadie, ni siquiera una empresa que fabrica computadoras cuánticas, puede precisar cuándo ocurrirá eso.

La apuesta europea y el salto a Estados Unidos

La salida a bolsa también llega en un momento en el que distintos gobiernos han impulsado la carrera cuántica. En ese contexto, IQM ha abierto un centro de tecnología cuántica en Maryland y desplegó una computadora en Oak Ridge National Laboratory, que forma parte del Departamento de Energía de Estados Unidos.

Goetz dijo que la empresa puede beneficiarse directamente de ese entorno. Aun así, IQM no ha trasladado su centro de gravedad fuera de Europa.

Además de su cotización en Estados Unidos, la compañía tiene previsto debutar mañana en Nasdaq Helsinki, donde espera seguir contando con el respaldo de Tesi, el fondo soberano de Finlandia.

Fundada en 2018 como una empresa surgida de la Universidad Aalto, en Espoo, IQM mantiene dos tercios de su personal en Finlandia. Otro centenar de sus 420 trabajadores está en Múnich, mientras el resto se reparte en distintas ubicaciones.

Para la empresa, la operación generará nueva liquidez por aproximadamente €198 millones después de costos, o $226 millones. La firma había levantado $300 millones en septiembre pasado.