Reinaldo Marín y José Cardier expusieron sus argumentos sobre la propuesta de reforma del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic) durante su participación en el programa El Desayuno transmitido por Venezolana de Televisión.
“Antes que nada te voy a decir que el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas es un patrimonio de Venezuela que nace en el 58 y es el asesor del Estado en diversas áreas como química, física y salud, presta servicios a toda la comunidad y a todo el país desde hace mucho tiempo, a millones de personas en Venezuela le llegan los servicios y descubrimientos que se hacen en el Ivic, con todo esto tenemos que decir que el 18 de noviembre, así como la película que decía Y amaneció de golpe, el Ivic amaneció con un proyecto de reforma que no fue consultado a nadie en la comunidad, que no fue consultado a sus autoridades, que pensamos que no fue informado a nivel ministerial como a altos niveles ejecutivos ”, expresó Cardier, jefe de medicina experimental del instituto.
Marín, investigador de bioenergética celular, explicó que “aparentemente el proyecto fue presentado por el Ejecutivo nacional a través de la vicepresidencia de la República, aunque no tenemos información oficial, no lo podemos afirmar, pero lo cierto es que se presentó a la comisión de ciencia y tecnología de la Asamblea, este proyecto fue presentado en plenaria, fue aprobado en primera discusión, donde se aprobó una exposición de motivos y un proyecto de ley, cuando uno observa ese proyecto de ley que se aprobó en primera discusión uno entra en pánico, porque uno dice este proyecto destruye el instituto”.
El científico subrayó que “el Ivic ha hecho aportes importantísimos al país en materia de salud, en materia de formación de recursos humanos, es una referencia nacional e internacional desde el punto de vista científico, y para nosotros es fundamental que ese proyecto de ley sea retirado. Nosotros le pedimos al Ejecutivo nacional que retire ese proyecto de ley porque no se puede improvisar en un instituto técnico científico como el Ivic”.
Cardier añadió que en el año 2000 el proyecto de ley del Ivic fue estudiado por el presidente Chávez. “Ya este proyecto fue estudiado y evaluado por el presidente Chávez, se ha dicho que es una ley que hay que cambiarla porque data del 58, pero el presidente Chávez y el tren ejecutivo lo estudiaron y le hicieron cambios, que no fueron cambios cosméticos como se ha tratado de decir, creo que es una ofensa para lo que hizo el presidente Chávez en ese momento”.
Además, “destruye la carrera académica dentro de la institución al decir que para ser director del Ivic no se necesita un título académico si no un equivalente, entonces uno dice quién define el equivalente, dice que para ser investigador no se necesita una carrera académica, si no que puede también ser un equivalente. Saca al estudiantado que es parte del personal científico, ya no aparece dentro de la ley (…) En nuestra opinión se destruye la estructura de este centro que es de altísima tecnología”.
“Es como decirle al maestro Abreu que para ser director de orquesta no se necesita estudios académicos, o decirle a un entrenador que para correr 100 metros no se necesita estar bien entrenado”, reflexionó Cardier.
El proyecto le cambia el nombre al Ivic a Instituto Venezolano de Ciencia, Tecnología e Innovación (IVECIT), que “será un Instituto Autónomo, sin fines de lucro, adscrito a la Autoridad Nacional con competencia en materia de Ciencia, Tecnología, Innovación”, explicó el diputado Guido Ochoa del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv-Mérida), quien presentó el proyecto de ley.
Ante esta modificación, Reinaldo Marín dijo: “El nombre del Ivic es un patrimonio nacional, el prestigio del Ivic es un bien intangible para la nación, ese prestigio no puede ser transferido a una institución cualquiera (…) Por otra parte se elimina el sistema de seguridad social y se viola la progresividad de los derechos sociales de los trabajadores”.
El proyecto de Reforma de la Ley —argumentó el parlamentario— “plantea que el IVECIT tendrá por objeto la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación, su socialización, democratización y divulgación, la formación de capacidades humanas, la prestación de servicios y asesorías, y la promoción de estas actividades de manera corresponsable con las comunidades”.
“No es la ciencia para regodearse en ella, sino la ciencia al servicio del pueblo, al servicio de la liberación, al servicio de la soberanía de nuestro país. Eso son los elementos fundamentales de la transformación del Instituto Venezolano de Ciencia y Tecnología”, manifestó Ochoa.
Esta ley tomará en cuenta la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación, el Plan de la Patria y la Ley Orgánica de Educación.