Una ola de 38 reclamos por presunta infracción de derechos de autor terminó restringiendo las cuentas de Instagram del partido venezolano Camina y de su fundador, Carlos Lozano Parra, en un caso en el que el nombre del supuesto titular de los derechos era el del propio afectado. Los reportes alcanzaron 14 publicaciones de @PartidoCamina y 24 de @caminacarlos, y en todos apareció como titular de los derechos “caminacarlos”, el nombre de usuario de la cuenta verificada de Lozano.
Lozano Parra, exdiputado a la Asamblea Nacional por el estado Carabobo y fundador de Camina en diciembre de 2018, sostuvo que no presentó ninguno de esos reclamos. De acuerdo con las notificaciones enviadas por Meta y con las capturas compartidas sobre el caso, quien hizo las denuncias usó su nombre para intentar que Instagram restringiera tanto su perfil personal como la cuenta de la organización política.
Cómo operaron los reclamos
El formulario de derechos de autor de Meta exige a quien denuncia declarar, bajo pena de perjurio, que es titular de la obra o que está autorizado para actuar en su nombre. Sin embargo, esa autenticidad no se verifica al momento de introducir el reporte, mientras la empresa advierte en sus políticas sobre integridad de las cuentas que los reportes fraudulentos pueden derivar en sanciones para quien los presenta.
Las notificaciones de Meta identifican al supuesto titular de los derechos y también la dirección usada para presentar cada denuncia. En este caso, los 38 reclamos salieron de 28 correos electrónicos distintos, y siete de esas direcciones se repitieron en al menos dos reportes cada una. Todas pertenecían a cuatro servicios gratuitos que permiten crear cuentas sin una verificación estricta de identidad; algunos, además, están concebidos para proteger la privacidad y el anonimato de sus usuarios.
En varios expedientes, las supuestas pruebas de autoría eran enlaces a videos publicados en la cuenta de TikTok del propio Lozano. Entre ellos figuraban un video del 21 de agosto de 2022, otro del 20 de noviembre de 2025 y otro del 15 de diciembre de 2025. Al mismo tiempo, las publicaciones denunciadas como infractoras correspondían a contenidos difundidos por Lozano o por Camina en 2022, 2023, 2025 y 2026. El mecanismo, por tanto, consistió en usar material legítimo del propio político como aparente demostración de autoría para denunciar contenidos que también le pertenecían a él o a su partido.
Plantillas en varios idiomas y contacto por fuera de Meta
Los textos de los reclamos aparecieron en cuatro idiomas distintos: 13 en portugués, 8 en japonés, 4 en indonesio y el resto en español. Dentro de cada idioma, la redacción resultó casi idéntica y repitió las mismas referencias a la falta de autorización y a la DMCA, la ley de Estados Unidos que regula este tipo de reclamos. Esa uniformidad apunta al uso de una plantilla traducida, más que a denuncias redactadas de forma independiente.
En medio de esa secuencia de reportes, Lozano recibió un correo de quien se identificó como autor de las denuncias. El mensaje, dirigido a “Caminacarlos”, ofrecía retirar los reclamos si respondía para conversar sobre el asunto y pedía contestar únicamente a esa dirección electrónica. El correo no fijó una cantidad de dinero, pero sí reprodujo el mecanismo de contacto directo por fuera de los canales oficiales de Meta.
Ese patrón coincide con una investigación de la BBC publicada el 8 de septiembre de 2026, en la que creadores de contenido en Instagram relataron haber recibido denuncias falsas de derechos de autor y, posteriormente, mensajes de quienes las interpusieron para ofrecer retirarlas a cambio de dinero. En ese trabajo, Andrés Guadamuz, profesor de propiedad intelectual de la Universidad de Sussex, una universidad del Reino Unido, explicó que el sistema de Meta fue diseñado bajo la premisa de que quien presenta una denuncia legítimamente es el titular del derecho, lo que facilita abusos a mayor escala. Meta dijo entonces que combate las conductas engañosas dirigidas a estafar o defraudar a personas y empresas, y que tras revisar los casos restituyó el contenido afectado y añadió protecciones adicionales a esas cuentas.
Antecedentes en Venezuela
El uso de reclamos de derechos de autor para afectar cuentas venezolanas no es nuevo. Durante 2026, ese mecanismo fue señalado en ataques contra medios y periodistas. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, gremio periodístico venezolano, registró un patrón similar contra El Nacional, El Pitazo y otros medios, mientras El Nacional reportó la suspensión de su cuenta en Instagram en medio de denuncias de este tipo. También fueron mencionados casos que afectaron publicaciones de Armando.info, La Gran Aldea y Con La Lupa relacionadas con el empresario José Simón Elarba.
Los elementos observados en la situación de Camina son compatibles con más de una explicación. Por un lado, el correo recibido por Lozano se asemeja a la modalidad de extorsión descrita en los casos internacionales. Por otro, la repetición de oleadas de reclamos contra sus perfiles guarda similitud con las campañas que ya se han denunciado contra medios y periodistas venezolanos. Con la información disponible no se puede establecer de forma concluyente cuál de esas hipótesis corresponde a este caso, ni descartar que un actor con interés político haya empleado el mismo modelo.
La cuenta del partido sigue limitada
Lozano afirmó que su cuenta personal sufrió suspensiones reiteradas durante la ola de reclamos y que logró recuperar el acceso cada vez después de apelar. La situación de la cuenta del partido ha sido distinta: el código de verificación que Instagram envía al correo asociado para recuperar el acceso no ha llegado, lo que mantiene a la organización sin una vía efectiva para retomar el control de ese perfil.
“Cada suspensión interrumpe mi comunicación con los ciudadanos y me obliga a dedicar tiempo a defender publicaciones y cuentas que son nuestras. En el caso de @PartidoCamina, la falta del código de verificación mantiene al partido sin acceso efectivo a una de sus vías de comunicación”, declaró Lozano.
Meta indicó, por medio de un portavoz, que los casos expuestos permanecen bajo revisión. Entre ellos figuran las cuentas de medios venezolanos, la del Partido Camina, la de Carlos Lozano y las de varios creadores de contenido. El vocero agregó que los perfiles y contenidos eliminados por error ya fueron restaurados y que otros casos similares también serían restituidos.
Lozano planteó que los reclamos podrían responder a una represalia por su actividad pública, aunque sostuvo que esa atribución debe demostrarse con evidencia técnica. Para ello pidió que Meta analice de forma conjunta los reportes y la infraestructura desde la que fueron presentados. Esa determinación, de acuerdo con los elementos disponibles, requeriría datos como direcciones IP, dispositivos y sesiones usadas para introducir las denuncias.




