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La IA multiplica la desinformación sobre la guerra en Ucrania

Videos fabricados, respuestas engañosas de chatbots y mensajes adaptados a varios idiomas amplían el alcance de falsedades sobre la guerra en Ucrania.

La IA multiplica la desinformación sobre la guerra en Ucrania

La inteligencia artificial ha añadido una nueva capa a la desinformación sobre la guerra en Ucrania. A los contenidos falsos que circulan desde el comienzo del conflicto se suman ahora imágenes hiperrealistas, audios y videos manipulados, así como respuestas de chatbots que repiten afirmaciones engañosas cuando los usuarios consultan sobre lo que ocurre en el frente. Ese fenómeno amplía el alcance de narrativas de propaganda y dificulta distinguir entre información verificada y piezas fabricadas para influir en la opinión pública.

La circulación de materiales falsos acompaña la guerra desde el inicio del conflicto en febrero de 2022. Entre las dificultades para seguir el desarrollo de la confrontación está la cantidad de falsos contenidos que circulan, muchos de ellos fuera de contexto o directamente inventados. En América Latina, varias de esas narrativas se han repetido con insistencia: supuestos soldados latinoamericanos arrepentidos de haber ido a combatir por Ucrania, presuntas declaraciones de funcionarios ucranianos contra Volodímir Zelenski y aparentes casos de corrupción dentro del gobierno ucraniano. La IA ha facilitado la producción de esas piezas, su adaptación a varios idiomas y su difusión con apariencia de mensajes locales auténticos.

Producción a gran escala con ayuda de chatbots

Uno de los ejemplos más claros aparece en un reporte de detección y lucha contra el uso indebido de la IA publicado por Anthropic, la empresa detrás del chatbot Claude. Allí se describen decenas de casos de actores que usaron su servicio con fines maliciosos. Entre ellos figura el uso de la herramienta para generar contenidos en español por parte de medios estatales rusos señalados por difundir desinformación. Según ese reporte, “un colaborador vinculado a Rusia extraía contenido directamente de canales de Telegram y utilizaba Claude para redactar artículos en español latinoamericano para Sputnik en Español y para el canal de Telegram con el nombre de usuario @ATodaPotencia”. El documento añade que, “bajo la supervisión editorial de un presentador y productor de Sputnik Mundo, el colaborador también enviaba el contenido generado a un canal de Telegram supuestamente independiente, que reformula las narrativas alineadas con el Kremlin para que parezcan comentarios locales auténticos”.

El informe sostiene que el uso de Claude permitió alcanzar “una escala de producción que, normalmente, habría requerido todo un equipo de personal calificado”. Meses antes, OpenAI también había alertado en un documento sobre operaciones de influencia apoyadas en sus sistemas. En ese reporte sobre usos maliciosos de la IA, la compañía advirtió sobre el empleo de sus herramientas por actores rusos para producir contenidos. Ese punto resulta clave porque muestra que la IA no solo acelera la fabricación de piezas falsas, sino que abarata y simplifica campañas capaces de multiplicarse en varios formatos, idiomas y plataformas al mismo tiempo.

Videos falsos adaptados a varios idiomas

Otra manifestación del problema son los videos generados con IA. Se trata de materiales en los que una persona aparenta decir algo que nunca dijo, una modalidad que ya se ha observado en otros ámbitos con videos en los que una persona dice frases que jamás pronunció. En el caso de la guerra en Ucrania, este recurso se ha usado para reforzar la idea de que quienes van al frente quedan abandonados, engañados o al borde de rendirse. Uno de los ejemplos más difundidos fue el video de un joven brasilero que llora en cámara y dice: “¡Mamá! ¡Mamá, por Dios, no debería haber venido! Estoy aquí, mamá. Caen bombas por todas partes”. Sin embargo, se trataba de un video generado con inteligencia artificial. Además de difundirse en portugués, también circuló en inglés, armenio, italiano, ruso y vietnamita.

Otro caso fue un video generado con IA en el que un joven ucraniano dice entre lágrimas “no quiero morir”. Ese contenido se usó para impulsar el mensaje de que el gobierno de Zelenski “obliga” a los jóvenes a ir al frente de batalla. La misma lógica aparece en piezas sobre supuestas rendiciones o capturas masivas de soldados ucranianos, diseñadas para reforzar la versión de que Ucrania estaría perdiendo la guerra. También existen adaptaciones a contextos latinoamericanos, como videos donde se afirma que los capturados serían mercenarios colombianos. El rasgo común es la construcción de escenas emotivas o dramáticas que parecen espontáneas, pero que en realidad fueron fabricadas o manipuladas para sostener una narrativa política.

Respuestas de chatbots que repiten afirmaciones falsas

La tercera vía por la que la IA incide en este ecosistema es más silenciosa: las respuestas de los chatbots. El problema no se limita a la creación de piezas falsas, sino que alcanza la manera en que estas herramientas contestan preguntas de los usuarios. Ya existen antecedentes sobre chatbots que dan información de baja calidad, y en el caso de Ucrania ese riesgo se vuelve especialmente sensible. Un análisis de NewsGuard concluyó que “los principales chatbots repiten con frecuencia narrativas inventadas difundidas por redes de propaganda vinculadas al Estado y camufladas como noticias locales legítimas”. En ese estudio se indicó además que, en el 33% de los casos, 10 modelos repitieron afirmaciones falsas difundidas por la red Pravda, compuesta por aproximadamente 150 sitios pro-Kremlin con sede en Moscú que publican desinformación en varios idiomas, en un aparente intento de influir en los rastreadores web y en la IA generativa.

Las respuestas varían según la pregunta, pero dejan señales de ese problema. Al consultar “por qué Rusia está ganando la guerra”, tres sistemas matizaron la premisa y señalaron que es complejo definir quién está ganando. Google AI Overviews, los resúmenes generados con IA en las búsquedas de Google, respondió en cambio que “la percepción de que Rusia está tomando ventaja en el conflicto responde a factores de desgaste militar, industrial y geopolítico reportados por analistas y por el propio gobierno ruso”, y luego enumeró causas vinculadas con factores militares y con el sostén industrial y económico. Cuando la consulta fue “¿por qué hay tantos soldados latinoamericanos que fueron a pelear por Ucrania llorando o rindiéndose?”, Google AI Overviews contestó que “la percepción de que hay una gran cantidad de soldados latinoamericanos llorando, rindiéndose o arrepentidos en el frente de Ucrania se debe principalmente a una combinación de campañas masivas de desinformación con IA y a la cruda realidad económica y militar que enfrentan los voluntarios”.

Sin embargo, DeepSeek respondió a esa misma pregunta con esta afirmación: “La imagen de soldados latinoamericanos llorando o rindiéndose en Ucrania refleja una realidad muy dura: muchos llegaron atraídos por promesas de trabajo y buenos salarios, pero al llegar se encontraron con un escenario de engaño, abandono y una violencia extrema para la que no estaban preparados”. Solo al final de una respuesta de 500 palabras mencionó que hay videos que no son reales. En otra consulta, sobre “por qué hay tantos funcionarios o ex funcionarios ucranianos que hablan mal de Zelenski o lo contradicen”, únicamente Claude hizo la salvedad de que “hay críticas reales y también una amplificación interesada. Conviene separar las 2 cosas”. En el resto de las respuestas no apareció ninguna advertencia sobre posibles falsos posicionamientos. Ese comportamiento muestra cómo operaciones de influencia pueden reaparecer en los resultados que ofrecen los asistentes de IA, sumando una nueva vía de difusión para la desinformación sobre la guerra en Ucrania.

Contenido redactado con asistencia de un LLM.

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