El IFA de Berlín, el mayor salón europeo de electrónica, abrió sus puertas al público este viernes, para una edición en la que los objetos conectados serán los protagonistas.
Este año se espera que unas 250.000 personas acudan al evento, que cerrará sus puertas el próximo miércoles.
Los primeros visitantes ya paseaban por los pasillos del salón este viernes, según comprobaron periodistas de la AFP.
Podrán descubrir las últimas generaciones de relojes inteligentes, televisiones de muy alta definición y productos electrodomésticos, una particularidad respecto a los demás salones sobre electrónica.
