Un teclado físico pensado para reuniones promete simplificar una de las molestias más comunes del trabajo en línea: recordar atajos distintos para silenciar el micrófono o apagar la cámara en cada aplicación. Ese es el planteamiento de Dune, un pequeño keypad de aluminio con tres botones que se conecta al puerto USB-C del MacBook.
Un control físico que cambia según la app
El dispositivo cuesta 119 dólares y ajusta su comportamiento según la ventana que esté activa. En apps y sitios de reuniones, por ejemplo, puede servir para alternar el micrófono, activar o desactivar el video y traer la ventana al frente.
En Excel o Sheets, las teclas pueden asignarse a copiar, pegar y deshacer. En Chrome, a refrescar la página, saltar a la barra de direcciones y pegar. También puede usarse con herramientas como VS Code o GitHub para acciones como fusionar, aprobar o cerrar una solicitud de extracción.
Compatibilidad, energía y límites del accesorio
La startup fabrica cada unidad para que encaje con el modelo específico de Mac del usuario, de modo que quede al ras del portátil sin espacio debajo. Si los puertos ya están ocupados, también puede conectarse mediante un dongle.
Dune no tiene batería ni cargador aparte: toma energía directamente del MacBook. Por ahora, la compañía dice que ofrece compatibilidad con MacBook Air M2 o posterior y MacBook Pro con M1 Pro o posterior, siempre que funcionen con macOS 15 Sequoia o una versión más reciente.
El equipo viene con una app complementaria para configurar atajos por aplicación o de forma global. Desde allí también puede sincronizarse con el calendario y mostrar la próxima reunión minutos antes de que empiece, con opciones para unirse, descartarla o enviar un aviso de que el usuario llegará tarde.
Quienes sepan programar pueden crear y ejecutar sus propios scripts en Python. Para quienes no escriben código, la app integra Claude Desktop: basta describir en lenguaje natural el atajo deseado para que el sistema lo escriba y lo asigne a una tecla.
El dispositivo también tiene un mercado de habilidades creadas por otros usuarios, aunque todavía ofrece funciones limitadas y no permite probar una habilidad antes de asignarla al botón físico. La startup también tendría que sumar más sugerencias propias para distintas aplicaciones.
El producto se venderá a 149 dólares una vez que termine el precio de lanzamiento, y se presenta como una opción versátil frente a otros accesorios centrados solo en silenciar el micrófono o en macros más amplias.
