Los astronautas se apresuraron el jueves a colocar un parche sobre un agujero diminuto por el cual se fugaba el aire en el lado ruso de la Estación Espacial Internacional.
NASA y las autoridades espaciales rusas enfatizaron que los seis astronautas no corrían peligro.
La fuga fue detectada el miércoles por la noche al provocar una pequeña caída de presión en la cabina. Posiblemente se debió al choque con un micrometeorito. El aire salía por un agujero de unos 2 milímetros de diámetro en la cápsula Soyuz, que se acopló recientemente con la estación.
El jueves por la mañana, la tripulación colocó un parche sobre el agujero, lo que permitió desacelerar la fuga. Mientras tanto, los controladores en tierra monitoreaban la presión en la cabina y buscaban una solución más permanente.
