Economía

Colombia afronta un fuerte ajuste fiscal y el próximo gobierno recibirá alta deuda

Colombia llega al relevo presidencial con unas finanzas públicas presionadas por déficits altos, deuda en ascenso y una regla fiscal que sigue suspendida.…

Colombia llega al relevo presidencial con unas finanzas públicas presionadas por déficits altos, deuda en ascenso y una regla fiscal que sigue suspendida. El Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) 2026, el último de la administración de Gustavo Petro, deja un escenario complejo para el próximo gobierno, que no heredará cuentas saneadas sino un Estado con fuertes desequilibrios.

Déficit alto y proyecciones en tensión

El Ministerio de Hacienda calcula un déficit del Gobierno Nacional Central de 5,3% del PIB en 2026 y de 4,5% en 2027. Corficolombiana considera que el hueco fiscal será mayor y proyecta un déficit total de 6,9% del PIB en 2026 y de 5,2% en 2027.

La diferencia entre ambas estimaciones, de acuerdo con la firma, responde a supuestos macroeconómicos demasiado optimistas sobre crecimiento e ingresos tributarios. En su diagnóstico, el país enfrenta “unas finanzas públicas desordenadas que requieren ajustes urgentes para hacer sostenible la deuda y reducir la presión del pago de intereses en los próximos años”.

El ajuste depende de más ingresos

El balance primario, que excluye el pago de intereses, seguiría en terreno negativo. Para el Gobierno, el déficit primario sería de 2,1% del PIB en 2026 y de 0,5% en 2027. Corficolombiana estima cifras más altas: 3,7% del PIB en 2026 y 1,4% en 2027.

La reducción prevista para 2027 no vendría de una disminución estructural del gasto, sino de una mejora en los ingresos. El MFMP proyecta que los ingresos totales subirán a 17,3% del PIB ese año, 1,2 puntos porcentuales por encima de 2026. Sin embargo, Corficolombiana advierte que ese escenario exige la aprobación de una reforma tributaria en 2025 para recaudar cerca de $30,2 billones adicionales.

Sin esa reforma, los ingresos esperados no se concretarían y buena parte del ajuste fiscal perdería sustento. Mientras tanto, el gasto seguiría siendo rígido: en 2026 el gasto total llegaría a 21,4% del PIB y el gasto primario se mantendría en 18,1%; en 2027, ese componente apenas bajaría a 17,9% del PIB.

Una deuda que solo parece estabilizarse

El MFMP calcula que la deuda neta del Gobierno se ubicaría cerca de 59% del PIB en 2026 y de 58,6% en 2027. Corficolombiana sostiene que esa estabilización es engañosa, porque buena parte de la reducción de la relación deuda/PIB obedece a la apreciación de la tasa de cambio durante el último año y no a una mejora de fondo en las cuentas públicas.

A eso se suman las operaciones de manejo de deuda, que han mejorado de forma temporal el perfil de pagos y suavizado algunos indicadores de corto plazo, aunque no sustituyen un ajuste permanente del balance primario. Bajo los cálculos de la firma, la deuda neta volvería a subir a 60,7% del PIB en 2026 y a 63,7% en 2027.

Corficolombiana advierte que las finanzas públicas seguirán bajo presión mientras no exista “una reducción creíble del déficit primario, un aumento del crecimiento económico y una reducción sostenible de la carga de intereses”.

La regla fiscal sigue lejos

La regla fiscal, diseñada para disciplinar las cuentas del Estado, lleva varios años suspendida. El MFMP reconoce que para retomarla desde 2028 sería necesario alcanzar un superávit primario promedio de 1,2% del PIB en el mediano plazo.

Para Corficolombiana, pasar de un déficit primario de entre 1,4% y 3,7% del PIB a un superávit en apenas un año exigiría un esfuerzo fiscal muy grande. Por eso, ve “un alto riesgo de que se deba extender la suspensión de la regla fiscal”.

La presión sobre los intereses también complica el panorama. Aunque las operaciones de manejo de deuda han permitido mostrar una reducción transitoria de esos pagos en 2025 y 2026, el costo estructural sigue al alza. La deuda se está refinanciando a tasas más altas, la prima de riesgo continúa elevada y las nuevas emisiones tienen cupones superiores a los observados antes del deterioro fiscal reciente.

Financiamiento más activo, pero sin solución de fondo

El MFMP actualiza además el Plan Financiero 2026-2027 con una estrategia de financiamiento más activa y compleja, basada en subastas de TES, operaciones de tesorería, deuda externa y operaciones de manejo de deuda.

Corficolombiana reconoce que esa estrategia ha sido útil desde el punto de vista financiero, pero aclara que el alivio no debe confundirse con consolidación fiscal. Parte de la mejora observada en 2026 podría convertirse en una mayor rigidez hacia adelante, especialmente si la deuda se refinancia a tasas más altas y si la prima de riesgo soberana se mantiene elevada.

La firma concluye que el MFMP no plantea un ajuste creíble, sino que traslada la consolidación fiscal hacia adelante. A su juicio, el ajuste necesario para retomar la regla fiscal desde 2028 podría acercarse a 4 puntos porcentuales del PIB, una meta que no se alcanzaría solo con medidas temporales de ingreso ni con recortes marginales de gasto.

En ese contexto, el próximo gobierno recibirá una tarea compleja: convertir el tiempo ganado con el financiamiento en un ajuste fiscal creíble. Si eso no ocurre, la carga de intereses seguirá aumentando, la deuda mantendrá una trayectoria vulnerable y el mercado exigirá una prima de riesgo más alta para financiar a la Nación.

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