Un grupo de astrónomos anunció este lunes el hallazgo de un exoplaneta de apenas 11 millones de años de edad, uno de los más jóvenes detectados hasta ahora, un descubrimiento que podría ayudar a la investigación sobre la formación de sistemas planetarios.
El nuevo planeta, bautizado como K2-33b, esta situado en la constelación de Escorpión a 470 años luz de la Tierra, y ubicado sobre una órbita muy cercana a su estrella (K2-33).
Este exoplaneta tiene un tamaño de aproximadamente cinco veces el de la Tierra -que en comparación tiene 4.500 millones de años- por lo que se sitúa en la categoría de «super-Neptunos», es decir planetas gigantes de constitución gaseosa.
La existencia del K2-33b muestra que los planetas pueden establecer su órbita definitiva en torno a su estrella muy rápidamente tras su formación, revelan los astrónomos que lo descubrieron, en un artículo publicado en el Astronomical Journal, publicación de la Sociedad Estadounidense de Astronomía.
