La multinacional Huawei acaba de lanzar en Londres su equipo de alta gama más reciente: el P8, un celular que no tiene nada que envidiarle a los más recientes dispositivos de Apple y Samsung, que actualmente lideran el mercado de equipos de primera línea. Con esta apuesta por el diseño sofisticado, el gigante chino busca seguir desligandose de la imagen de hacer ‘equipos feos, pero baratos’. La mayor novedad del Huawei P8 radica en su diseño. El equipo tiene detalles curvos que buscan mayores comodidades para la manipulación de los usuarios. Las esquinas redondas se comparan con la apuesta por ejemplo de Samsung con su Galaxy Edge 6. El teléfono es de 5,2 pulgadas y tiene un grosor de 6,4 milímetros. Pero eso no es todo. Otra ventaja de este equipo es la resistencia. Gracias a su fabricación de metálica el Huawei P8, además de ser llamativo, soporta mucho mayor manipulación o golpe accidental.  Frente al iPhone 6, Huawei apostó también por mejorar su cámara. Y no se trata sólo de una cuestión de megapixeles; este teléfono intenta solucionar el problema de las fotos nocturnas mejorando la capacidad del lente de captura.  Los esfuerzos de Huawei apuntan una vez más a públicos más sofisticados, y compiten con precios razonables.