Firebird, una empresa estadounidense de nube de IA, inauguró el sábado en Hrazdan, Armenia, la fábrica de IA más grande de la región de la CEI, según la calificó NVIDIA. Al acto asistieron Nikol Pashinyan, Zhaslan Madiyev y David Allen, en una señal del peso geopolítico del proyecto.
La instalación arrancó tras una licencia de exportación otorgada por Estados Unidos en noviembre de 2025, que permitió la llegada de hardware avanzado de NVIDIA al país caucásico. La apertura marca un nuevo paso en la expansión de infraestructura para IA en una zona tradicionalmente vinculada a la influencia rusa.
La licencia que permitió el envío del hardware
La dimensión política quedó expuesta en febrero, cuando Firebird y el gobierno de Estados Unidos anunciaron la Fase 2 en Ereván, durante la visita de JD Vance. Ese tramo amplió el proyecto a USD 4.000 millones y cerca de 50.000 GPU, con licencias para otras 41.000 unidades NVIDIA GB300.
La Fase Uno fue de USD 500 millones. El anuncio sostuvo además que Armenia albergaría uno de los cinco mayores clústeres de GPU de IA del mundo, de acuerdo con The Next Web.
En la inauguración, Firebird compartió imágenes del acto en la red social X.
Una meta de 300 MW para 2027
El proyecto tiene como pieza principal el centro DC-1, especificado con 6.144 GPU NVIDIA B200, 15 megavatios y refrigeración líquida, basado en la arquitectura de referencia de NVIDIA. El objetivo es superar las 70.000 GPU Rubin y Blackwell y llegar a 300 megavatios a finales de 2027.
También figura un DC-2 planificado con 75.000 GPU VR200 y 125 megavatios, además de un tercer emplazamiento a escala similar. NVIDIA dijo que el sitio pasó del plan a la capacidad operativa en poco más de seis meses.
Schneider Electric suministró equipos de conmutación, sistemas UPS trifásicos y armarios, mientras Vertiv aportó refrigeración por agua fría. La plataforma DSX de NVIDIA integra cómputo, redes, energía y refrigeración como un solo sistema para aumentar la eficiencia.
Firebird forma parte de la categoría de neoclouds, empresas que compran GPU a gran escala y las alquilan a desarrolladores de modelos. El primer cliente nombrado de la firma es Perplexity.
La compañía desarrolla además una hoja de ruta de unos dos gigavatios que abarca Armenia, Kazajistán y otros mercados. La apuesta es que la combinación de energía, precios y diplomacia sostenga un ecosistema de IA en la región.
En paralelo, NVIDIA afirmó que el sistema permite hasta un 40% más de GPU en la misma superficie al recuperar energía que de otro modo se desperdiciaría.
