AGRHOUND: el robot cuadrúpedo que busca mejorar las cosechas
El proyecto combina sensores e inteligencia artificial para analizar cultivos en viñedos y macrotúneles, aunque sus responsables aún deben demostrar su utilidad y rentabilidad.
El Centro Tecnológico Agroalimentario de Extremadura desarrolla AGRHOUND, un robot cuadrúpedo que busca desplazarse de forma autónoma por cultivos y recopilar datos para orientar decisiones agrícolas. Las primeras pruebas se realizan en viñedos de Valladolid y plantaciones de moras bajo macrotúneles en Huelva, España.
El robot recogerá datos directamente en los cultivos
El proyecto emplea sensores e inteligencia artificial para transformar las mediciones en información útil para los agricultores, como identificar zonas listas para la cosecha o determinar dónde conviene tomar muestras. Su responsable, Luis Muñoz, del departamento de investigación y desarrollo agrícola del centro, describió la iniciativa como una manera de poner “patas a la agricultura de precisión”.
La plataforma está en desarrollo para navegar por campos abiertos, macrotúneles e invernaderos. Una fase posterior contempla caracterizar los cultivos y generar mapas espectrales en tiempo real que indiquen el grado de madurez de la fruta y permitan proponer ajustes en la cosecha. El proyecto también prevé que el robot detecte diferencias entre áreas de una parcela, seleccione adónde desplazarse y recoja muestras con un brazo robótico.
Los resultados se entregarían mediante una aplicación sencilla dirigida a agricultores y técnicos. La iniciativa busca complementar herramientas como sensores de riego y sistemas digitales de seguimiento con una plataforma que pueda moverse entre las plantas.
Las pruebas abarcan viñedos y cultivos de moras
En los viñedos, el equipo debe sortear pendientes y terrenos irregulares. En los macrotúneles, el reto es desplazarse sin golpear las estructuras. Según Muñoz, los investigadores cuentan con un algoritmo avanzado para la uva tempranillo, desarrollado a partir de trabajos previos; para las moras, en cambio, han tenido que empezar prácticamente desde cero.
El proyecto comenzó en junio y está previsto que se extienda hasta principios de 2029. Durante este año, la prioridad es recopilar datos y poner en marcha los algoritmos. Las temporadas de cosecha de 2027 y 2028 servirán para alimentar el sistema con más información y probarlo en condiciones reales.
La utilidad y el costo siguen por demostrar
Muñoz señaló que uno de los principales retos es demostrar que el robot resulta útil y rentable para los agricultores, además de mantenerlo lo bastante sencillo para integrarlo en las labores cotidianas. También sostuvo que la meta no es sustituir a los trabajadores del campo, sino recorrer más parcelas en menos tiempo y obtener información difícil de recopilar actualmente.
AGRHOUND se presenta como una prueba de uso de robótica, sensores e inteligencia artificial en sistemas agrícolas distintos. La financiación y el consorcio del proyecto incluyen al centro tecnológico extremeño y a entidades colaboradoras, con cofinanciación de la Unión Europea mediante el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España.