El análisis de Terra Security detectó más avisos de correcciones eludidas y señaló que algunos parches pueden dejar brechas o introducir nuevas fallas.
Los avisos de GitHub sobre parches de seguridad que pudieron eludirse dentro de los 90 días posteriores a su publicación aumentaron a 2,3% en 2026, frente a cerca de 0,2% anual entre 2019 y 2025, según un análisis de Terra Security. La firma también encontró que esos casos tenían unas cuatro veces más probabilidades de aparecer en el registro de vulnerabilidades explotadas de la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad de Estados Unidos (CISA).
Los avisos de parches eludidos llegaron a 2,3%
Terra revisó registros de vulnerabilidades y avisos de GitHub para identificar correcciones seguidas, en un plazo de 90 días, por reportes de que el parche podía sortearse. El salto observado en 2026 no significa que actualizar haya dejado de ser útil: advierte que una corrección puede no cerrar por completo el problema y requerir nuevas revisiones.
La firma relacionó el repunte con una mayor búsqueda de vulnerabilidades y aplicación de parches mediante inteligencia artificial. Sin embargo, las cifras presentadas describen una coincidencia temporal y no establecen por sí solas una causa única.
Según Terra, los parches eludidos tenían alrededor de cuatro veces más probabilidades de corresponder a vulnerabilidades incluidas en la lista de CISA que otros errores de los mismos proveedores. La comparación no implica que todos esos fallos hayan sido explotados contra víctimas.
Un parche incompleto dejó otra vía de ataque en Windows
El análisis cita la vulnerabilidad CVE-2026-21510, una falla de elusión de seguridad de Windows Shell que, según la información reportada, fue explotada por espías cibernéticos del gobierno ruso al menos un mes antes de que Microsoft publicara una corrección en febrero. El arreglo dejó una vulnerabilidad relacionada, identificada como CVE-2026-32202, vinculada con coerción de autenticación y explotación sin interacción del usuario.
La segunda falla también fue descubierta y utilizada antes de que Microsoft la corrigiera en abril. Akamai describió la secuencia en su análisis sobre el parche incompleto de la vulnerabilidad de día cero atribuida al grupo APT28. El caso muestra cómo una corrección puede atender una parte del problema y dejar otra vía vinculada al mismo escenario.
Terra también halló una presencia desproporcionada de dos clases de vulnerabilidades entre los parches fallidos: la falsificación de solicitudes del lado del servidor (SSRF) y la contaminación de prototipos. Los errores de contaminación de prototipos fueron unas 11 veces más comunes en esos casos que entre todos los CVE; los de SSRF, 4,6 veces más comunes, según la firma. Esas proporciones no significan que todos los errores de esas clases sean explotables.
Los investigadores señalaron que algunas mitigaciones usan listas de bloqueo de entradas —como nombres de anfitrión, rutas o claves de objetos— que podrían no abarcar todas las formas de codificar una entrada maliciosa. Por ello, recomiendan revisar la causa raíz y las variantes del comportamiento vulnerable, en vez de limitarse a bloquear valores conocidos.
En el núcleo de Linux, algunos arreglos introdujeron otros CVE
En los registros del núcleo de Linux analizados hasta el 8 de octubre, Terra calculó que 3,2% de los CVE fueron introducidos al corregir otro CVE. En los subsistemas fs/smb y net/sched, la proporción rondó 10%, según los datos citados por la firma. Esto no significa que cada actualización sea peligrosa ni que todos los subsistemas tengan el mismo comportamiento; indica que una corrección también puede afectar otras partes del sistema.
Terra recomienda que los proveedores evalúen si cada parche resuelve la causa raíz, cubre toda la clase de errores y puede romper otros componentes. La firma plantea que administradores y responsables de sistemas mantengan esa revisión después de instalar actualizaciones, especialmente cuando se trata de fallas que ya fueron explotadas. La recomendación no sustituye la instalación de parches: propone acompañarla con pruebas y seguimiento.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.