Los agentes de inteligencia artificial ya pueden ordenar correos, hacer compras y acceder a cuentas bancarias, un avance que acerca la internet a la visión de una web operada por programas autónomos. La expansión de estas herramientas reaviva una pregunta: qué lugar tendrá la navegación humana en esa transformación.
De una idea de 2001 a tareas automatizadas
En 2001, una década después de crear la World Wide Web, Tim Berners-Lee propuso una internet en la que agentes de software atendieran las necesidades de los usuarios sin que estos tuvieran que usar directamente navegadores y motores de búsqueda.
La propuesta parecía entonces difícil de realizar. Un cuarto de siglo después, los agentes de inteligencia artificial empiezan a ejecutar tareas como clasificar la bandeja de entrada, hacer compras y entrar en cuentas bancarias.
A esta etapa se le llama web agéntica. Su avance podría transformar internet, aunque sigue abierta la incógnita de si la web concebida para la interacción humana sobrevivirá a la transición. El análisis sobre la web agéntica examina tanto las capacidades de estos sistemas como lo que podría perderse con su expansión.





