Los equipos para el control de acceso e identificación mediante la huella son sistemas incluidos en cada vez más ámbitos de la comunidad. Bien se sabe que es posible identificar a las personas mediante características únicas, pero, ¿cómo funciona el sistema?
Ennery León, director de una empresa dedicada a la instalación de equipos biométricos en Maracaibo, lo describe como un sistema basado en la identificación de la persona por su fisionomía o su cuerpo, bien sea mediante la huella, el iris, o el rostro.
Con base en casi diez años de experiencia, León asegura que el sistema más común en Venezuela es el de la huella. “Nuestra huella dactilar posee ciertas curvas, ángulos o formas, los lectores escanean esos patrones y los transforman en vectores o números, luego se asocian con los datos del individuo y se almacenan en una base de datos. Dependiendo de los valores podemos saber si la huella pertenece o no a la persona, pues aunque sean gemelos, tienen huellas diferentes, añade el experto.
“Para el caso del iris, es similar. Se utiliza el reconocimiento de la retina y para el reconocimiento facial se toma en cuenta la fisionomía o el tamaño de la cara respecto a los ojos y el mentón”, explica León, asegurando que los sistemas biométricos reemplazan al de código de barras. Juan Carlos Espinosa, técnico de una compañía que distribuye equipos biométricos, afirma que la llegada de estos sistemas ha logrado optimizar el control de los horarios de los empleados en todas partes, pues según dice, son valores exactos.
