Google ha anunciado su propia inteligencia artificial generativa llamada Bard, la cual competirá con ChatGPT y será integrada en su buscador para mejorar la interacción con los usuarios. En un principio solo unos pocos podrían acceder a Bard, pero el número podría ascender hasta los 30 millones antes de finales de año. Aunque el lanzamiento al público se encuentra en marcha, el desarrollo aún se encuentra en etapas tempranas. Sin embargo, ya se conocen algunas de las funciones básicas que contaría Bard, como ayudar a escribir código de programación y ofrecer respuestas en forma de lenguaje de programación. También tiene la capacidad de recibir nuevas preguntas e indicaciones y aprender del uso que dan los usuarios al buscador de Google. Asimismo, tendría la posibilidad de sugerir la información que puede ser de mayor utilidad durante una sesión de búsqueda y mostrar resultados de búsqueda con información reciente. Además, podría actuar como una herramienta de elaboración de resúmenes de información que se pueda encontrar publicada en páginas web o artículos académicos. Todo esto convertiría a Bard en una versión más conversacional e interpretativa del buscador de Google.