La Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC) ordenó este jueves a los operadores de la red que aceleren las solicitudes de interconexión de centros de datos y de otros grandes consumidores de electricidad, en un movimiento que les abre una vía más rápida para conectarse al sistema.
La orden de FERC
Según el mandato de la comisión, seis grandes operadores eléctricos deberán demostrar que los centros de datos pueden conectarse al sistema de transmisión “de manera oportuna y ordenada”. Los centros de datos asumirán los costos de esa interconexión y los comisionados aprobaron las medidas por unanimidad.
La agencia también abrió la puerta a nuevas soluciones tecnológicas al instruir a los operadores a considerar “tecnologías de transmisión alternativas”, sin identificar cuáles. Entre las opciones que podrían entrar en esa categoría figuran transformadores de estado sólido o líneas de transmisión superconductoras. El anuncio de FERC puede revisarse en su comunicado sobre la integración acelerada de grandes cargas.
Plazos para operadores y tarifas
Los operadores de la red tienen ahora 30 días para presentar un informe en el que detallen cuánta capacidad de generación les sobra, si es que tienen alguna. Además, disponen de 60 días para “defender o revisar” las tarifas eléctricas dentro de sus regiones. La comisión también les pidió ser más flexibles con la energía detrás del medidor para centros de datos.
Sin embargo, las órdenes no resuelven la escasez de capacidad de generación. Los obstáculos para conectarse a la red también han frenado a nuevas plantas eléctricas. A finales de 2023, las solicitudes de conexión para plantas de energía superaban la capacidad total del parque existente, lo que dejó una fila de espera más larga de lo que la propia red podía atender teóricamente.

Presión sobre el sistema eléctrico
En ese contexto, la demanda de electricidad de los centros de datos se encamina a casi triplicarse de aquí a 2035. Los operadores de la red, acostumbrados durante dos décadas a un crecimiento prácticamente nulo, han quedado bajo presión. Algunos, como PJM, el mayor operador de red del país, han entrado en una situación de fuerte tensión, mientras grandes empresas de servicios públicos han amenazado con retirarse.
Ante las demoras para conectarse a la red en muchos lugares, empresas tecnológicas y desarrolladores han recurrido a la generación en sitio, o detrás del medidor, una alternativa que suele ser más costosa y compleja. Aun así, suficientes proyectos han logrado conectarse como para disparar los precios eléctricos en varias regiones. Las tarifas mayoristas han subido hasta 267% frente a hace cinco años, según Bloomberg.
Presión política y giro energético
FERC fue empujada a actuar por el secretario de Energía, Chris Wright, quien en octubre advirtió que los retrasos en las conexiones de centros de datos amenazaban la competitividad de Estados Unidos en inteligencia artificial. Desde entonces, el clima público hacia la IA y los centros de datos se ha deteriorado de forma considerable.
En paralelo, el gobierno de Donald Trump dijo el miércoles que pagará 765 millones de dólares a la desarrolladora eólica Invenergy para cancelar contratos de arrendamiento de energía eólica marina cerca de California, Maine y Nueva York, según informó Reuters. La empresa señaló que usará ese dinero para levantar plantas de gas natural en el Medio Oeste y proyectos geotérmicos en el Oeste.
Uno de los proyectos eólicos de Invenergy habría generado hasta 2,4 gigavatios de electricidad, suficiente para abastecer a unas 1,8 millones de viviendas en su pico de producción. En total, la administración Trump ha gastado cerca de 2.600 millones de dólares para frenar desarrollos eólicos marinos.
